ignare me, pugnare pro te, Virgo Sacrata! Da mihi virtutem contra hostes tuos!

     Revista cultural de distribución gratuita |

Contenidos gratuitos

Sin fines de lucro, pensamos

en servirle integralmente

Más de 30 secciones

La publicación más completa, aumentada periódicamente

Pensado para usted

Todos los proyectos e ideas
para mejorar su vida

  SECCIONES 

» EFECTIVIDAD
» RELACIONES
Noviazgo
Matrimonio
Tips
 
» IMAGEN PERSONAL
» PATERNIDAD
» PARA HACER
» NIÑOS
Hacer
Descubrir
Relatos 
» BIENESTAR
» HOGAR
» ADULTO MAYOR
» TALLER LITERARIO
» MISCELÁNEOS
» PARA EL LECTOR

Apreciando la vida

La virtud del aprecio por la vida es una continua reposición de comprensión y optimismo. La vida se restaura para nosotros cada vez y nos provee de un sentido de bienestar y alegría. El aprecio crea grandes oportunidades y nos abre a la percepción de caminos que de otra forma permanecerían ocultos. El aprecio, entonces, es una actitud atesorable dentro de cada uno de nosotros, que necesita ser reconocida y entendida, para expresarla y experimentarla.

Esta virtud no reside fuera de nosotros. El despertar y expresión del aprecio es materia de comprensión y descubrimiento del valor inmenso y potencial de cada momento que tuvimos y aún tendremos, junto a los distintos presentes que nos ha hecho la vida. El aprecio respecto a los magníficos atributos de la vida nos da fortaleza y despierta nuevamente deseos que se habían dormido.

Se trata de una maravillosa virtud que puede expresarse una y otra vez. Todos somos afortunados por variadas razones, entre las cuales, casi seguramente se encuentran aspectos tales como:

- La habilidad de pensar
- La habilidad de expresarse
- La habilidad de imaginar
- La habilidad de ser útiles para otros
- La habilidad de comprender
- La habilidad de diferenciar entre lo que está bien y lo que no
- La habilidad de crearse metas y objetivos
- La habilidad de aprender
- La habilidad de sentir
- La habilidad de moverse
- La habilidad de actuar
- La habilidad de mejorar las cosas
- La habilidad de aspirar a algo
- La habilidad de apreciar cada momento

Aprecie cada día, cada hora y momento. Cada aspecto de su vida, pasada y presente. Sea agradecido/a.

Entre el aprecio más notorio está aquel que expresamos a nuestros seres queridos. El inmenso afecto que podemos sentir por los demás siempre nos dará mayores beneficios y motivos para sentirnos bien. Recordemos cómo nos han sostenido, ayudado, inspirado. Enfóquese a pensar en todo lo bueno que tienen y que nunca antes había apreciado ni agradecido.

Cuando olvidamos reconocer todo aquello bueno que ha sucedido y aún sucede en nuestras vidas, es muy fácil sentirse solitarios o tristes. En la tercera edad esos estados se agudizan si descuidamos tal virtud. Esto importa mucho en esa etapa, si bien es sumamente válido a toda edad

La buena noticia es que basta con un cambio de actitud, a partir de este momento, para que las cosas comiencen a tener nuevamente brillo para nosotros. Esto despertará un entusiasmo que parecía haber desaparecido para siempre, mejorará nuestras relaciones con los demás y despertará el deseo de crear más y mejores momentos que apreciar en adelante.

Regresar a portada »

 

 

 

 

 

 

 

PRESIDENTE

Gabriel Dünnen Soler

DIRECTOR

Andrés Silva Haro

EDITORA EN JEFE

Cynthia Caden

COORDINACIÓN

Josefina Lazcano

PSICOLOGIA Y FAMILIA

Andrés Silva Haro

PROTOCOLO Y ESTILO

Alejandra León de Sánchez

SALUD Y BIENESTAR

Pedro Bucca Arancibia

HOGAR Y JARDÏN

María Ester Capdevila

EDICION COMER&BEBER

Lucía Da Silva

ARTES MANUALES

Elisa Castellani

SERVICIOS AL LECTOR

María Loreto del Campo

DISEÑO Y GRÁFICA

Alive Forms Argentina

SECRETARIA

Sarita Fdez. de Ovalle

DONACIONES

Fco. Antonio Vicuña L.

RELACIONES PÚBLICAS

Ana María Valdés del Solar

RESPONSABLE LEGAL

Cynthia Caden

 

Centro de Estudios

para la Familia ®

www.buenvivir.org

Santiago, Chile

revista@buenvivir.org

© 2004-2008 by C.E.F.

 

Revista Digital BuenVivir.org  ·  www.buenvivir.org   ·  El buen vivir nace de elegir correctamente  ·  Contáctenos haciendo click aquí

© 2oo4 - 2008 Copyright Centro de Estudios para la Familia