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Caídas: protegiendo a nuestros seres queridos
Uno de los problemas más recurrentes y perturbadores relacionados con la edad es
el daño provocado por las caídas. Una y otra vez y en un abrir y cerrar de ojos,
quienes cuidan ancianos se enfrentan con caderas rotas, heridas en la cabeza y
múltiples problemas internos que podrían haber sido evitados. Como ejemplo,
presentamos las estadísticas que presentó el Centro de Control de Enfermedades
de los Estados Unidos:
Más de un tercio de adultos de 65 años y mayores se caen cada año (Hornbrook
1994, Hausdorff 2001). Entre los más ancianos, las caídas son la causa principal
de muerte por lesiones (Murphy 2000) y la causa más común de lesiones no fatales
y admsiones hospitalarias por trauma (Alexander 1992). En 2003, más de 1,8
millones de personas mayores de 65 años fueron tratados de urgencia por lesiones
relacionadas con caídas y más de 420.000 fueron hospitalizados (CDC 2005).
En el año 2002, cerca de 13.000 personas mayores de 65 años murieron de lesiones
por caídas (CDC 2004). Más del 60% de las personas que murieron por caídas
tenían más de 75 años (Murphy 2000). De aquellos que cayeron, 20 a 30% sufrió
lesiones de moderadas a severas tales como fractura de caderas o traumas en la
cabeza, que redujeron su mobilidad e independencia, y acrecentaron el riesgo de
muerte prematura (Sterling 2001). Entre las personas de 75 años y mayores,
aquellos que caen tienen cuatro a cinco veces más posibilidades de necesitar
cuidados especiales por un año o más (Donald 1999). Las caídas son la causa
principal de lesiones traumáticas cerebrales (Jager 2000). Entre los mayores, la
mayor parte de las fracturas son causadas por caídas (Bell 2000).
Estas estadísticas nos hacen comprender lo importante que es proteger a nuestros
ancianos de estos serios daños. Hay una serie de medidas que se pueden tomar
para convertir los hogares donde viven personas mayores en un lugar seguro para
ellos. Aquí hay algunas sugerencias para tomar en cuenta:
- Asegúrese de que todos los cuartos están bien iluminados y que los
interruptores de la luz son fáciles de alcanzar, incluso al levantarse de la
cama. Mantenga una luz que sea fácil de encontrar en emergencias. Las que tienen
un botón que brilla en la oscuridad, o una pequeña luz que señala su ubicación,
sirven muy bien.
- Ponga barandas en las escaleras y una buena iluminación, facil de controlar
desde ambos extremos de la misma. Fíjese en que la alfombra no esté suelta o
deshilachada.
- Asegure el baño con barras agarraderas, particularmente para entrar en la
bañera - y para usar el retrete -, y alfombrillas antideslizantes para la ducha.
Si le cuesta mucho sostenerse, puede adquirir un banco para duchas.
- Mantenga la casa ordenada, asegurándose de que no hay cables de teléfono o
eléctricos sueltos con los cuales se pueda enredar. Clave las alfombras con
tachuelas y pegue los pisos de vinilo para evitar tropiezos. Intente que la
persona mayor utilice zapatos antideslizantes, de tacón bajo, o pantuflas que
vayan bien a su medida. Nunca deben caminar descalzos o en calcetines.
- En la noche déjele cerca los remedios y el agua que pueda necesitar, para que
no sea necesario levantarse a buscarlos.
- Provea de un caminador o bastón si es necesario. Dígale que se quede sentado/a
cuando esté cansado o se maree, y recuérdele pararse lentamente. Algunos
medicamentos causan somnolencia y cierta inestabilidad. Si este es el caso, tome
mayores precauciones para evitar daños.
- Recuerde los peligros exteriores; pinte las escaleras externas con pintura
mezclada con arena para darle mejor tracción. Mantenga las entrada limpias y sin
objetos, sin nieve, hojas o semillas.
- Lleve a la persona mayor a exámenes regulares de vista y oído. Las
dificultades visuales pueden complicar el buen deambular y los problemas
auditivos pueden provocar mareos y afectar el balance.
- Hágale hacer ejercicios para fortalecer los músculos, tales como las caminatas
diarias. Limite el alcohol para evitar inestabilidad.
- Finalmente, asegúrese de proveerle de un servicio de emergencias para ayudarse
de que tendrá ayuda si se llega a caer. Estos sistemas son esenciales para
proveer seguridad a aquellos mayores que viven solos.
La implementación de estas sugerencias requerirá cierto esfuerzo, pero ayudará a
los mayores que usted ama a vivir seguros en casa, disfrutando los años de buena
vida que todavía tiene por delante.
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