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Sueño y edad: problemas y soluciones

Cambiando los patrones de sueño

El descanso cambia a medida que envejecemos, como la mayor parte de las personas de más de cincuenta años han experimentado. No sólo ocurre un cambio del patrón del sueño, sino que también hay mayor incidencia de distintos tipos de desórdenes de sueño.

Despertares frecuentes

Uno de los cambios más comunes en la vejez es despertar con frecuencia durante la noche. Aunque algunas veces se debe a condiciones físicas (dolor, necesidad de orinar, etc.) se ha probado que el mismo proceso de envejecimiento produce que el sueño se vuelva más fragmentado.

Cambios en el reloj biológico

Otro cambio que ocurre con la edad es el desplazamiento del reloj biológico. Muchas personas mayores se sorprenden de lo temprano que se quedan dormidas en la noche y que luego se despiertan aún antes de la salida del sol. El reloj biológico - la parte del cerebro que regula el sueño, la temperatura y a ciertas hormonas - modifica el horario de sueño y despertar, y así se vuelve más difícil mantenerse despierto en la noche y más fácil despertar temprano en la mañana.

Cambios en el nivel de sueño

Además del horario de descanso, los niveles de sueño cambian con la edad. Hay menos del descanso profundo llamado delta u ondas lentas de sueño y más sueño liviano. Aunque el nivel de sueño puede cambiar, el número total de horas de sueño podría no cambiar mucho desde cuando era joven.

Cambios hormonales

Las hormonas involucradas con el sueño también cambian con la edad. Usted seguramente ha escuchado hablar de la melatonina, a la que en ocasiones se refieren como la "hormona de oscuridad" porque se produce en la ausencia de luz. El rol de la melatonina en el sueño es controversial. Sabemos que los niveles de melatonina disminuyen con la edad pero no sabemos la importancia de esta reducción, o si las píldoras de melatonina ayudan a las personas mayores (o a otras para esta materia) que tienen problemas en dormirse o mantener el sueño. Además, muchas personas que toman melatonina lo hacen en momentos incorrectos, lo que no les trae beneficios.

Higiene de sueño

Irónicamente, muchos de los síntomas mencionados empeoran por las cosas que la gente hace para intentar compensar sus cambios de patrones de sueño. A cualquier edad, es importante tener hábitos de sueño apropiados - a lo que nos referimos como "buena higiene de sueño". Pero a medida que pasan los años, se vuelve aún más importante mantener una higiene de sueño saludable. Muchas personas mayores violan inadvertidamente esta higiene intentando corregir sus hábitos de sueño alterados.

A continuación colocamos cinco puntos importantes de recordar acerca de la higiene de sueño:

1. No pasar demasiado tiempo en la cama y evitar las siestas cuando se pueda: Es importante pasar sólo el tiempo en la cama que realmente se necesite. Cuando usted ha tenido una noche pobre de sueño y se siente mal a la mañana siguiente, puede creer que si pasa más tiempo en la cama descansará más.

Desafortunadamente, lo que generalmente ocurre cuando se pasa tiempo extra en la cama es que el sueño se vuelve fragmentado. Los períodos de sueño alteran con frecuentes despertares. En otras palabras, si usted sólo necesita cinco horas de sueño pero pasa siente horas en la cama, permanecerá despierto al menos dos horas de las siete que se quede acostado. Estos períodos alterados de sueño y despertar causarán una sensación de cansancio, que es justamente lo que intentaba evitar permaneciendo más tiempo en la cama.

La solución es descubrir cuánto tiempo de sueño necesita, que puede ser distinto de cuánto sueño usted desea. Puede saberse llevando un registro de las horas totales que duerme en un período de 24 horas (recuerde incluir las siestas diurnas) por dos semanas y calcular el promedio de sueño que tiene en 24 horas. Entonces usted debe permanecer en la cama sólo el tiempo que necesita para dormir más treinta minutos (para dejar algo de tiempo para dormirse) cada noche. Por ejemplo, si usted necesita seis horas de sueño, pase sólo seis horas y media en la cama. El corolario es evitar las sientas (si a usted le gustan las sientas, entonces disminuya el tiempo que permanecerá en la cama por la noche) porque las siestas quitarán tiempo de sueño a lo que logre dormir en las noches.

2. Usar la cama sólo para dormir: Suena tonto pero nuestros cuerpos llegan a muchas
conclusiones subconscientes. Si usted tiene dificultades para dormirse, intente evitar las actividades relacionadas al no-sueño en la cama. Por tanto, no mire televisión, lea o ejecute otras acciones en la cama. Úsela sólo para el descanso y la sexualidad si la tiene.

3. Evitar el alcohol, tabaco y café en las noches: El alcohol le relaja y puede ayudarle a dormirse. Sin embargo, cuando se desvanece el alcohol tiene el efecto puesto, haciéndole despertar y produciendo sueño fragmentado durante el resto de la noche. Por tanto, evite la copa nocturna y no beba dentro de las seis horas previas al sueño.

Los cigarrillos son relajantes pero producen una mayor alerta, por lo que hacen más difícil conciliar el sueño. Si usted desea mucho fumar, consuma el último cigarrillo al menos tres horas antes de irse a la cama.

La cafeína, como todos sabemos, ayuda a mantenerse despiertos, por lo que debe evitarse después de las tres de la tarde.

4. Ejercicio: El ejercicio es muy bueno a cualquier edad y cuando usted se ejercita al final de la tarde, aumenta la cantidad de sueño profundo que podrá disfrutar después. Sin embargo, el ejercicio en la noche puede producir adrenalina y mantenerle despierto, por lo que debe hacerse algunas horas antes del descanso.

5. Relajarse: No espere quedarse dormido de inmediato. Relájese en las noches. Desarrolle una rutina como leer (en una silla), rezar o escuchar música antes de meterse en la cama para dormir.

Desórdenes de sueño comunes

Hay tres desórdenes de sueño que prevalecen en la vejez: la apnea de sueño, el síndrome de piernas inquietas (y movimientos periódicos de las extremidades durante el sueño) y desorden del comportamiento REM.

Apnea de sueño

La apnea de sueño se refiere a un problema respiratorio que puede ocurrir durante el sueño. Al dormir, los músculos de la faringe (la parte trasera de la garganta) se relajan, permitiendo su contracción. Este colapso parcial de la faringe ocasionalmente puede llevar a un flujo inadecuado de aire. El cuerpo experimenta la carencia de suficiente aire y toma una bocanada profunda, lo que le hace excitarse. Estas respiraciones profundas y consecuentes excitaciones pueden ocurrir 50-100 veces en una hora, interrumpiendo severamente el descanso.

La apnea de sueño es diagnosticada por un estudio nocturno del sueño y los patrones respiratorios llamado un polysomnograma. Aunque hay varios tratamientos para la apnea de sueño, el más común utiliza un CPAP nasal - una máquina que lleva aire con mayor presión al interior de la nariz, ayudando a las personas con este problema a tener un flujo de aire adecuado para sus pulmones, permitiéndoles así descansar bien.

Una buena recomendación, usen o no otras ayudas, es descansar con un par de almohadas bajo la cabeza, en una posición menos horizontal y más incorporada. Esto ayuda a que la relajación de la faringe no dificulte tanto la entrada del aire a los pulmones.

Signos importantes y síntomas de apnea de sueño para estar atentos:

- Ronquidos
- Pausas en la respiración mientras duerme
- La necesidad de orinar muchas veces en la noche (sin tener problemas prostáticos)
- El sobrepeso
- Un sueño que no produce descanso

Es importante notar que muchas personas mayores de setenta años pueden tener apnea de sueño sin roncar. Si el sueño no le reporta descanso, es importante preguntar a su doctor si es posible que sufra de apnea de sueño.

Síndrome de piernas inquietas

Este síndrome es poco comentado, aunque es bastante común, ocurriendo en un 10-15% de la población. Las personas que lo sufren se quejan de una incomodidad en las piernas (raramente en brazos o pecho) que se alivia sólo caminando. La sensación se describe con frecuencia como un hormigueo sobre la piel.

Esta sensación desagradable sólo ocurre cuando la persona no se mueve (sea sentada o acostada) y siempre empeora en la noche. Generalmente, las personas afligidas por este síndrome también notan que también mueven inconscientemente sus piernas. En ocasiones describen que sus piernas "saltan" por su cuenta. Como esto ocurre mayormente en la noche, mientras el cuerpo está descansando y está liberado del movimiento, dormirse y mantener el sueño puede resultar muy dificultoso.

Incluso cuando consiguen dormirse, tienen frecuentes movimientos involuntarios de las extremidades que no les permiten conservar el sueño. La cantidad de personas que tienen los síntomas de este síndrome aumenta con la edad, y algunas personas que tenían síntomas leves cuando eran más jóvenes pueden descubrir que esos síntomas empeoran mucho al envejecer.

Hay muchas medicaciones diferentes disponibles para tratar este problema. Esto incluye medicamentos que usualmente se usan para la enfermedad de Parkinson, el control del dolor y para convulsiones. En todo caso, es muy importante no tratarse uno mismo esta condición, sino visitar a un médico con conocimiento especial sobre el diagnóstico y tratamiento del síndrome.

Desorden del comportamiento REM

Esto ocurre cuando alguien actúa su sueño mientras duerme. Usualmente al dormir el tono muscular decrece, y uno se encuentra, de hecho, parcialmente paralizado. En raros casos, algunas personas no han disminuido su tono muscular y comienzan a moverse durante el sueño. Además, los sueños con frecuencia se vuelven más violentos que lo normal, y suelen ser descritos como pesadillas. La situación clásica es uno en el que la persona despierta golpeando una almohada y recuerda haber soñado que estaba en una pelea.

Este desorden es bastante raro, y tiene mayor incidencia en los hombres mayores. Las causas comunes incluyen el uso de ciertas medicaciones (especialmente antidepresivos como el Prozan y el Paxil) y la eliminación de algunas sustancias como el alcohol.

También puede estar asociado con la enfermedad de Parkinson, la narcolepsia y algunas otras enfermedades neurológicas (por ej: ciertos raros desórdenes degenerativos cerebrales, embolias cerebrales, etc.). Con frecuencia, sin embargo, la causa es un misterio. Afortunadamente, hay medicaciones efectivas para este problema. Si usted desea mayor información, chequee con un especialista de sueño.

Conclusión

Hay muchos cambios de sueño asociados con la edad y unos pocos desórdenes que se vuelven más comunes al envejecer. Es por tanto muy importante acordarse de mantener una higiene saludable de sueño. Si usted piensa que tiene un desorden de sueño severo, debería discutir su preocupación con su geriatra, para ver si es necesario ir a ver a un especialista de sueño para un mejor diagnóstico y tratamiento.

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