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Cuando alguien que amamos está hospitalizado
Una
estadía en el hospital puede durar desde un día hasta un mes, e incluso más.
Cuando un miembro de la familia debe ser admitido en el hospital, es importante
recordar que el tiempo pasado allí, en su mayor parte, no es una experiencia
agradable.
El aburrimiento es una de las mayores quejas entre los pacientes que son
hospitalizados. Sin la libertad de moverse con normalidad, como si estuvieran en
casa, el paciente suele sentirse aburrido, aislado y confinado. Cuando estas
emociones están emparejadas con complicaciones emocionales y psicológicas que
surgen de una enfermedad física, el individuo que ha sido admitido en el
hospital con frecuencia confía en que el círculo cercano de familia y amigos le
traigan un sentido de alivio y familiaridad al cuarto hospitalario.
Para un enfermo en el hospital, el apoyo moral es la clave para un período más
eficiente de recuperación. Mientras que el apoyo moral para algunos pacientes
variará de otros, la meta subyacente del apoyo moral será levantar el ánimo y la
autoestima del paciente. Ofrecer servicios tales como lectura, oración y
meditación, o simplemente ofrecer una conversación o mostrarse afectuosos es
suficiente para mejorar la estadía de cualquier enfermo.
Entonces, ¿qué si la meditación y la oración no son parte de sus prácticas
cotidianas? Intente ofrecer conversación al paciente con recuerdos de otros
tiempos, contando chistes e historias que levanten el ánimo. Para la mayoría de
los pacientes, estas historias, cuando se enfocan en experiencias pasadas
positivas, trabajan elevando la estimulación de hormonas y disminuyendo la
presión sanguínea. Todo eso es necesario para apresurar el período de
recuperación.
Además, para aliviar el aburrimiento y el aislamiento en el hospital, hay
algunos pacientes que requieren de distintos tipos de apoyo. Porque las
decisiones médicas que se toman en el hospital pueden ser abrumadoras,
acompañado de la incertidumbre de algunos tratamientos, los pacientes de
hospital confían en el apoyo externo de familiares y amigos para que los asistan
en tomar decisiones respecto a su cuidado mientras permanecen allí, así como por
las necesidades de su familia que espera en casa. Como miembro de la familia o
amigo de un paciente de hospital, es importante atender a esta situación y
ofrecer apoyo de esta manera.
Como la población mayor de edad está aumentando en el mundo, las familias
tendrán, en un momento u otro, que pasar cierto tiempo en el hospital, visitando
a sus padres o abuelos. Cuando se da esta situación médica, es importante
familiarizarse con la condición de salud por la que la persona querida ha sido
hospitalizada y luego planificar actividades apropiadas basadas en sus
posibilidades físicas y emocionales. Para muchos, estar confinados en un cuarto,
en un ambiente poco familiar, puede debilitarlos por sí mismo sin las
complicaciones que les llevaron allí en principio. Ayúdeles a sobrellevar estas
condiciones, para que su recuperación sea pronta, y la estadía lo más agradable
posible.
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