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Las
necesidades vitamínicas en la tercera edad
Sería
bonito pensar que cuando envejecemos nos volvemos más sabios, y hacemos mejores
elecciones para nosotros. Después de muchos años de exposición a la información
acerca de la comida y la dieta nutricionalmente balanceada, usted pensará que ya
sabemos todo respecto a cómo preparar comidas saludables, y que tenemos mucha
práctica en ello.
Lamentablemente, sin embargo, ese no es siempre el caso. Esto significa que
muchos mayores no reciben las vitaminas y minerales que necesitan para ayudar a
sus cuerpos a luchar contra varias condiciones debilitantes o las señales de la
edad. Los cuerpos se vuelven menos eficientes a medida que envejecemos, y no
hacen tan bien el trabajo de procesar los nutrientes.
Es común para los que viven solos que sientan que es un gran esfuerzo preparar
comidas nutricionalmente balanceadas. También es cierto que muchos mayores no
hacen ejercicio moderado regularmente, que podría ayudarles a fortalecerse.
Entonces, no puede sorprendernos que muchos tengan síntomas de deficiencias
vitamínicas. A pesar de nuestros avances en los campos de la ciencia y la
información, muchos de nuestros ancianos están clasificados como desnutridos.
La vitamina D es extremadamente importante para los niños en crecimiento, pero
no es menos importante para la tercera edad. La vitamina D asiste la cuerpo en
su absorción del calcio, que es necesaria para tener huesos sanos. Si el cuerpo
no tiene suficiente calcio, los huesos pierden su masa, lo que causa que se
vuelvan frágiles. La osteoporosis puede ser el resultado. Pocos adultos consumen
suficientes productos lácteos diariamente para asegurarse de obtener la cantidad
de vitamina D requerida.
Los radicales libres, que causan daño de oxidación, son otros gran problema para
los mayores. Los radicales libres son moléculas inestables que, si se
desenfrenan, actúan a través del cuerpo destruyendo las células sanas. Esto
causa oxidación, que es muy similar al proceso que destruye a un auto. La mejor
forma de neutralizar a los radicales libres es con antioxidantes. Ellos
reducirán la cantidad de daño que pueden producir los radicales libres. Algunas
de las mejores fuentes de antioxidantes son las frutas y los vegetales. Lo bueno
de comer buena cantidad de frutas y vegetales es que con ellos también consume
betacaroteno y otras vitaminas importantes, incluyendo vitamina A, C y E. Muchos
adultos no consumen la cantidad diaria recomendada de estas vitaminas.
Cuando se dañan muchas células sanas, la resistencia del cuerpo se reduce, y el
riesgo de desarrollar condiciones serias como enfermedades del corazón, algunos
cánceres, artritis, cataratas y la enfermedad de Parkinson, por nombrar algunas,
es mucho mayor. El sistema inmunológico también se apoya en que los
antioxidantes funcionen adecuadamente. La piel pierde su elasticidad cuando se
destruyen las células sanas de la piel, llevando a tener arrugas y una
apariencia envejecida.
La vitamina K es otro requerimiento importante, ya que mantiene el sistema
sanguíneo funcionando correctamente. También se cree que la carencia de vitamina
Ka puede estar relacionada con la aparición del Alzheimer.
Muchas personas no saben aún cuántas condiciones pueden ser causadas o
empeoradas por las deficiencias vitamínicas. Es importante que todos, no importa
cuán mayores sean, entiendan lo importantes que son las vitaminas y los
minerales para mantener la buena salud. Si cree que usted no está ingiriendo
suficientes nutrientes de su dieta, por el motivo que sea, entonces es una buena
idea usar un suplemento multivitamínico diario. Hay suplementos específicamente
diseñados para la tercera edad, así que asegúrese de escoger uno que esté
formulado para cubrir las necesidades de este momento de su vida.
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