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La
disciplina con los más pequeños
La
disciplina puede ser una de las cosas más difíciles a cumplir como padres. Usted
encontrará distintos puntos de vista respecto a lo que es aceptable, que puede
considerar apropiados o no. Pero algo es seguro: básicamente, la disciplina
involucra poner límites, una vez que el pequeño es capaz de entender lo que
desea enseñarle. De esta forma aprenden auto-control y a adaptarse a distintas
situaciones.
Cuando comienzan a desplazarse, los niños tienen una energía interminable,
curiosidad y las habilidades necesarias para explorar el mundo que los rodea.
Les encanta intentar hacer las cosas por sí mismos y sentirse independientes. En
ocasiones, hacen un desorden o usan las cosas de forma incorrecta. Viven en una
mezcla de emociones, a veces querrán sentirse protegidos y guiados. En otras
oportunidades, querrán hacer todo por sí mismos y se molestarán si usted intenta
detenerlos.
Esto hace que sea una edad difícil, tanto para los niños como para sus padres.
Están aprendiendo a ser independientes. Pero recuerde que son demasiado pequeños
para ser responsables de la mayor parte de sus acciones. Usted todavía tiene que
mantener al pequeño a salvo tanto de sí mismo como de otros peligros.
Todavía no es tiempo de enseñar al niño a pensar en su comportamiento. A esta
edad no entienden que sus acciones puedan causar daño.
Los pequeños usan su comportamiento para decir cómo se sienten, mucho más que
con palabras que aún no tienen para expresarse. Tienen un rango de sentimientos
de corto plazo y pueden encontrar difícil entender lo que están sintiendo. Si
tienen emociones fuertes, como enojo, y sienten que usted no las aprueba,
entonces se atemorizarán.
Usted, sin embargo, puede disciplinarlos sin usar castigos físicos,
especialmente cuando el niño es aún un bebé.
Claves para lograrlo
Sea consistente: Usted y su cónyuge deberían decidir en común la forma en
que lo
disciplinarán. El pequeño se dará cuenta rápidamente si uno de los dos es "más
fácil" que el otro. Mantenerse en una rutina ayuda a los niños a sentirse
seguros, por ejemplo, la hora de acostarse cada noche.
Tenga sólo unas pocas reglas: Intente tener pocas reglas pero
manténgalas. Usted debe ser consecuente en los próximos años. Hable con su
cónyuge sobre lo que siente que es importante, como por ejemplo no tocar el
video, etc. En todo caso, siempre es buena idea dejar fuera de su alcance
aquellos artículos más preciados, hasta que sea un poco mayor.
Ofrezca alternativas realistas: Todos desean sentir que tienen opciones,
incluso los bebés. Darles alternativas les ayuda a hacerse independientes. Pero
no les de alternativas abrumadoras. Por ejemplo, no les pregunte qué desean
tomar. Pregúnteles si quieren jugo o agua. Esto les da una opción y usted
mantiene el control sobre lo que beben.
Distráigalos: La distracción funciona bien, especialmente para los niños
entre uno y dos años. Dígales "no" y déles algo más para hacer.
Busque las causas de las rabietas: Es normal que los niños tengan
rabietas. En ocasiones los pequeños se aburran o frustran porque no pueden
alcanzar algo que están intentando conseguir. Las rabietas pueden ser temibles
para los niños porque se sienten fuera de control. Intente levantarlos si puede
o quédese cerca. Busque la causa para prevenirla en siguientes
oportunidades, por ejemplo, si hay un nuevo bebé en la casa, o están simplemente
cansados o hambrientos.
Muéstreles otra forma de comportarse: Los niños empujan, muerden o dañan
a otros niños - y a los adultos - si no tienen lo que quieren. Esto puede
deberse a que no tienen aún el lenguaje para pedir o a que están cansados o
irritables. No haga al pequeño lo mismo que él ha hecho, porque eso no le
enseñará mejores formas de actuar. Puede, por ejemplo, atender al otro pequeño y
luego explicar al suyo por qué le ha dolido al otro lo que él hizo.
Alabe el buen comportamiento: Recuerde alabar al niño cuando hace algo
"bueno". Esto anima el comportamiento que usted desea y hace que él se sienta
especial. Los niños pequeños detestan ser ignorados y para ellos meterse en
problemas es mejor que no ser notados.
Déles tiempo especial: Llévelos a caminar al parque o cánteles una
canción. Enséñeles nuevas habilidades con paciencia y una felicitación si lo
consiguen.
Pregúntese cuándo vale la pena "pelear": Algunos días usted y su bebé
estarán más irritables. No vaya a la pelea por cada cosa pequeña. Primero
considere si el pequeño está enfermo o cansado, o si lo que le está pidiendo
hacer es tal vez demasiado difícil para él.
Intente mantener el sentido del humor: Ser padres puede resultar
estresante. Intente ver el lado divertido del comportamiento de sus niños: ellos
crecerán rápidamente. Dicho eso, no olvide que reír cuando está disciplinando a
sus hijos dará mensajes conflictivos. Tomarse bien las cosas significa no
involucrar los sentimientos hasta perder el control: después de todo, está
tratando con niños pequeños.
Tome tiempo para usted: Para hacer bien cualquier trabajo, usted necesita
un descanso. Trate de compartir el tiempo de cuidado de los niños con su
cónyuge, o dejarlos con amigos u otros familiares por unas pocas horas de vez en
cuando.
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