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Sobre el ombligo del bebé
Cuando
el bebé nace, pierde el último contacto orgánico que lo unía a su madre: el
cordón umbilical, responsable durante la gestación de nutrirlo y oxigenarlo.
Pasadas las primeras horas después del parto, el trocito de cordón que se le ha
dejado al nacer comienza a oscurecerse y secarse. Finalmente se caerá entre
antes de las dos semanas de vida, dejando formado su ombligo.
Mientras no se caiga, debe mantenerse seco, protegido y tapado, para evitar
cualquier tipo de infección, y para que se caiga lo antes posible. Durante ese
período, en que no se encuentra cicatrizado, no se debe mojar al niño en esa
zona, y los baños de inmersión serán 24 a 48 horas después de su caída.
¿Cómo cuidarlo?
Conviene asegurarse de que el muñón del cordón umbilical se seca y cicatriza de
forma normal.
Para que la pinza no moleste al bebé, se rodea el muñón umbilical por la base,
entre la pinza y la piel del abdomen, con una gasa.
Para facilitar el secado y evitar que se infecte conviene:
- Evitar que se moje durante el baño o con la orina
- Si se ha mojado, secarlo con una gasa
- Aplicar alcohol de 70 ó 90º sirve para facilitar que se seque
- Un desinfectante, aplicado 1 ó varias veces al día, es útil. Por ejemplo:
Povidona iodada
- No se deben utilizar los polvos de sulfamida clásicos ni mercurocromo porque
pueden producir
reacciones en la piel que pretenden curar.
Muchos padres tienen reparos para el cuidado del ombligo, pero pueden estar
tranquilos:
- El ombligo no duele.
- Aunque se aplique alcohol, no arde. El bebé solo siente frío.
- Aunque no agrade cuidar el ombligo, es importante hacerlo, para evitar
infecciones.
¿Qué es una onfalitis?
Es la infección del ombligo. Se produce rara vez pero es potencialmente
peligrosa. Para prevenirla se debe desinfectar bien el ombligo.
El primer signo es que éste huela mal. Si el cordón umbilical está anormalmente
húmedo y huele "a podrido", consulte pronto al pediatra.
Sangrado del ombligo
Es normal que el ombligo sangre un poco los primeros días y también cuando se
cae el cordón. Pero sólo serán algunas gotas que manchan la gasa pero no la
empapan.
Un sangrado profuso (la gasa se empapa) indica trastorno de la coagulación por
lo que habrá que consultar a pediatra.
Ombligos feos o abultados
Al caerse el cordón, a veces el ombligo queda hacia fuera entre 0,5 y 1 cm. Esto
se denomina "ombligo cutáneo". A lo largo del tiempo se irá metiendo hacia
dentro de la piel. Sólo algunos niños siguen teniendo el ombligo hacia fuera
durante algunos meses.
Otras veces, al caerse el cordón, en el fondo del ombligo queda un pequeño bulto
rosado y brillante, llamado granuloma. Aplicar nitrato de plata ayudará a que se
cicatrice y seque.El nitrato de plata es inocuo. No arde ni pica. Mancha la piel
durante unos días (¡Y la ropa para siempre!).
Hernias umbilicales
Una hernia es un abultamiento en la piel producido por una víscera interna que
se sale de su lugar habitual aprovechando alguna zona de la pared del abdomen en
que ésta es más débil, como por ejemplo el ombligo o la ingle.
El ombligo, situado entre los dos músculos "rectos del abdomen", puede ser una
parte débil de la pared abdominal. Es normal observar las primeras semanas un
bulto cuyo centro es el ombligo.
Si se apoya un dedo en el ombligo, se percibe una especie de "ojal", por el que
parece que asoman un poco las asas intestinales. Al apretar suavemente, se
notará que vuelven a entrar a la cavidad abdominal.
Estas hernias pequeñas, de menos de 2 cm. de ancho, tienden a cerrarse de forma
espontánea. Las hernias mayores no suelen desaparecer solas, sino que tienden a
crecer y necesitarán ser operadas más adelante.
Por lo general, las hernias no duelen. Sólo son dolorosas si la parte del
intestino que está atrapada se inflama y no puede regresar al abdomen. En ese
caso se habla de "estrangulamiento" de la hernia que además suele producir
vómitos.
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