Esta flor comestible puede ser servida
rellena o sola. Usualmente está
acompañada por una mezcla de mantequilla
y limón, salsa holandesa, mayonesa o
vinagreta.
Saque una hoja con sus dedos de la
alcachofa que le han servido y tire a
través de sus dientes para sacar la
pulpa comestible. Si la alcachofa está
acompañada por una salsa, hunda la parte
comestible y llévela rápidamente a su
boca. Si, en cambio, está rellena,
retire una hoja y esparza el relleno
sobre ella con un cuchillo.
Cuando usted alcanza las hojas más finas
internas, descártelas. Puede sostener la
base de la alcachofa en su plato con un
tenedor y usar los dedos para
retirarlas. Al hacerlo, dejará al
descubierto el centro, que contiene una
"pelusa" que no se come. Quítela
también, y le quedará el corazón
comestible de la alcachofa. Éste puede
ser cortado en pedazos y comido solo, o
hundido en aquello que acompaña a la
alcachofa.