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Atractivo para su audiencia
La
cantidad de energía que usted usa debe aumentar con el tamaño de la audiencia.
Pero no se trata sólo del volumen de su voz, sino también del volumen de su ser.
Esto significa que su nivel de confianza, entusiasmo y convicción debe elevarse
muchas veces para obtener la atención de la audiencia.
Cuando el número de quienes escuchan crece, el uso del escenario se vuelve muy
importante. Cada posición que tomamos sobre el escenario debe ser intencional.
Cada gesto corporal debe ser exagerado o disminuido para alcanzar la atención
esperada. Le recomendamos que vaya a ver una obra de teatro. Observe cómo se
mueven los actores y hablan sobre el escenario, y comprenderá lo que estamos
diciendo.
Aparte de estos dos aspectos, no hay demasiada diferencia. El mensaje debe ser
poderoso, atractivo. El valor debe conservarse. Sin embargo, mucha gente no
piensa así. En sus mentes, el tamaño importa (¡mucho!). Cuando el tamaño de la
audiencia aumenta, el tamaño de la amenaza que perciben crece exponencialmente.
Como resultado, el que habla suele paralizarse por ese miedo innecesario, que
además reduce su efectividad en el escenario. Aunque esto es normal y muy real,
hay formas de superarlo.
La primera forma es a través del condicionamiento. La razón por la que los
oradores se asustan cuando enfrentan a una multitud se debe a que no tienen
experiencias previas de sobrevivir exitosamente a una. Lo que necesitan es
construir la experiencia necesaria. Piense en el levantamiento de pesas, por
ejemplo. Es imposible que un novato levante 500 kg. de metal sin romperse
algunos huesos. Para lograrlo, lo primero que necesita será levantar pesos
menores para acondicionar sus músculos. Así mismo, para tener éxito en frente a
un grupo muy grande de personas, usted primero debe acondicionar su músculo
discursivo. Comience hablando con una cantidad de personas con las que se sienta
cómodo/a, y luego aumente el número de a poco.
Un segundo truco es enfocarse sobre un grupo de personas, como si el resto no
estuviera de momento, cuando el conjunto es abrumadoramente grande. Esta técnica
no sólo reduce los temores, sino que además le ayuda a ser más natural en el
escenario. Como usted está hablando a un pequeño grupo, tiende a ser más
conversacional y le vuelve más atractivo al público total, que no lo notará.
Puede ir cambiando ese foco, para no mirar siempre en la misma dirección. A
medida que su confianza aumente, podrá expandir su foco. Hable a más personas
entonces, y todo saldrá bien.
Hay que agregar que el esfuerzo que usted ponga en su presentación no debe ser
diferente, sea cual sea el tamaño de su audiencia. Cualquiera sea la cantidad de
gente que va a escucharlo, usted debe hacer su trabajo bien. Conocer a su
audiencia es crucial para que usted dé un mensaje que impacte e inspire. Esto
incluye averiguar sus frustraciones, necesidades y deseos. Usted debe ser
claro/a con las expectativas de su público.
Si es posible, converse antes con algunas personas que participarán de la
audiencia. Pídales que compartan historias relevantes a la materia, que usted
pueda usar en su presentación. También servirán sus intereses, dudas o
propuestas. ¿Hay algo que su audiencia comparta en común? ¿Algún tipo de
historia, afición, jerga? Averígüelo e intente incorporarlo en su presentación.
Esto generará interés en la audiencia, y la gente sentirá que gusto por usted y
su trabajo.
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