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Cómo
mejorar la comunicación no verbal
En nuestra comunicación con los demás, hay muchos factores
que determinan la apertura del resto hacia nosotros, y facilitan la interacción,
mejorando las relaciones y generando nuevas amistades. La forma en que nos
conducimos físicamente es un importante lenguaje que suele quedar relegado, si
no olvidado en nuestros intentos por ser agradables a las otras personas.
La mayoría de la gente se sorprende mucho cuando se ve en una grabación de
video. Hasta que no se ven como les ven los demás, la mayoría no es consciente
de los mensajes que habitualmente transmiten con su lenguaje corporal.
Si no obtenemos la respuesta deseada, es muy probable que no la solicitemos
adecuadamente. Ser consciente de los mensajes que comunicamos y qué no
conseguimos comunicar es el primer paso para adoptar un lenguaje corporal que
atraiga a los demás.
Los personajes públicos son capaces de observar los mensajes corporales de los
demás, y utilizarlos para interpretar las intenciones, implicaciones y estados
de ánimo no verbalizados. Al desarrollar esta habilidad, también ganan mayor
conciencia de su propio lenguaje corporal y, por consiguiente, un mayor dominio
sobre éste. Todos podemos obtener estos beneficios si nos habituamos a fijarnos
en los demás.
Observe a la gente en lugares concurridos como restaurantes, fiestas y en el
trabajo. En los encuentros personales, observe cómo le afectan los mensajes
corporales de los demás.
Cuando mire la televisión, sobre todo aquellos programas donde aparezcan
individuos muy expresivos, elimine el sonido durante unos minutos. Después
vuélvalo a poner y compare los mensajes verbales con los no verbales hasta que
sea capaz de interpretar correctamente lo que ocurre observando sólo el lenguaje
corporal.
Piense en las posturas, gestos y movimientos que utiliza normalmente. ¿Qué
comunican? ¿Cuáles podría eliminar o cambiar para mejorar la imagen que
proyecta? ¿Cuáles de aquellos que ha observado en otras personas y considera
positivos podría adoptar? Practíquelos hasta que se conviertan en automáticos.
Cómo evitar el efecto negativo de los mensajes confusos
Muchas personas transmiten de forma inconsciente mensajes contrarios a lo que
desearían. Estas falsas señales pueden confundir o engañar fácilmente a los
demás. Por ejemplo, tal vez se considera una persona amable que desea hacer
nuevos amigos, pero si una parte suya tiene miedo de conocer a gente, esa
reticencia puede manifestarse fácilmente en posturas y movimientos rígidos que
le hacen parecer inaccesible.
Si sospecha que no está enviando mensajes claros y sinceros, intente identificar
qué sentimientos le impiden hacerlo y analícelos en profundidad. Trate de
resolver el conflicto. Piense cuál es el mensaje que realmente quiere transmitir
y cómo puede conseguirlo. Reemplace los viejos y confusos mensajes con otros
nuevos que digan claramente lo que desea. Seguramente le sorprenderá de cuánto
mejorará la respuesta de los demás.
Cómo ser más expresivo
Si es tímido y le resulta difícil expresar sus sentimientos, puede aprender a
ser más expresivo practicando gestos, movimientos y expresiones faciales que
haya observado en los demás y considere efectivos. Exagérelos. Ríase mientras
los practica hasta que se sienta cómodo con ellos y pueda adoptarlos para
reemplazar sus antiguos e inexpresivos movimientos. A algunas personas les
resulta muy útil practicar delante de un espejo, mientras que a otras les hace
sentirse incómodas. Pruebe varios sistemas para determinar cuál funciona mejor
en su caso.
Si le resulta difícil relajarse, busque unos minutos para estar a solas. Ponga
música alegre y libérese de toda la tensión, dejando que su cuerpo y su mente se
unan a la música. Cuando se sienta relajado, intente poner en práctica los
mensajes corporales que desea aprender.
Si cree que todavía controla demasiado su expresión facial, cierre los ojos y
tense y relaje diferentes músculos del rostro, concentrándose en cómo responde
cada uno y qué sentimiento o sentimientos le ayudan a liberar. Practique
expresiones que reflejen diferentes estados de ánimo, como por ejemplo
satisfacción, alegría o ansiedad. Intente también combinar expresiones, como por
ejemplo sorpresa y emoción, o alegría e ilusión. Exagérelas y manténgalas
durante cinco segundos. Repítalas hasta que se sienta cómodo con ellas.
Cuando confíe en su capacidad de utilizar los nuevos mensajes corporales de
forma eficaz, pruébelos en contextos poco amenazadores, tal vez con amigos
íntimos, y observe su reacción. Después empiece a utilizarlos en situaciones más
arriesgadas, como por ejemplo una fiesta donde conozca a poca gente. Ser
expresivo pronto formará parte de su comportamiento habitual.
Postura abierta
Permanecer con los brazos y las piernas sin cruzar, cruzadas hacia la otra
persona o ligeramente son posturas corporales abiertas. Con ellas comunica a los
demás que está interesado en ellos y lo que han de decirle. Colocar el cuerpo de
modo que esté frente a frente con una persona también indica el deseo de
comunicarse con ella.
Si cuando está tenso se deja llevar por la tendencia natural de colocarse en
posturas cerradas (brazos cruzados pegados al cuerpo y piernas cruzadas en
dirección opuesta a la otra persona, por ejemplo), sólo conseguirá aumentar su
ansiedad y, al mismo tiempo, indicará a los demás que está nervioso o poco
interesado. Volver la cara a la otra persona también transmite señales
negativas. Si intenta mantener posturas abiertas cuando está nervioso, le
ayudarán a relajarse y enviar mensajes positivos a los demás. Al igual que
sonreír puede hacerle sentir más feliz, mantener posturas abiertas puede hacerle
más receptivo.
No olvide que una persona puede tener varios motivos para mantener una postura
cerrada. Los brazos cruzados pueden indicar desacuerdo, testarudez o simplemente
que esa persona es fría. Cruzar las piernas puede ser un gesto habitual e
independiente de los sentimientos de un individuo. Observe a los grupos de gente
y comprobará que, en muchos casos, todos transmiten el mismo mensaje. También
debe tener en cuenta el contexto de la situación, sólo entonces podrá
interpretar correctamente la actitud de una persona. Por ejemplo, si un
individuo está con los brazos cruzados, aprieta los labios y tiene una expresión
facial neutra, es probable que no esté dispuesto a establecer contacto con los
demás.
Estos son sólo algunas formas de comenzar a trabajar el complejo mundo de la
comunicación no verbal, para incentivar más y mejores relaciones con los demás.
En próximas ediciones desarrollaremos más extensamente las distintas formas de
volverse comunicativo e interesante para la gente, generando así un carisma que
tal vez ha permanecido latente en nosotros, a la espera de ser utilizado para
nuestro propio beneficio y el de quienes nos rodean.
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