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Controlando
el dolor de espalda
Desafortunadamente,
el dolor de espalda durante el embarazo es un problema común. Hay un buen número
de razones físicas para este dolor, algunas de las cuales incluyen:
- Que las hormonas del embarazo ablandan los ligamentos causando que las
junturas se muevan más de lo usual.
- Problemas posturales causados por el útero
creciente.
- Posición del bebé (particularmente hacia el
final del embarazo) puede comprimir los nervios y causar dolor de espalda.
Hay algunos pasos positivos que le ayudarán a reducir e incluso en ocasiones
eliminar este problema.
Primero, es importante comprender que su cuerpo
cambia durante el embarazo. Ahora, usted puede implementar algunas estrategias
simples para manejar la situación.
La buena postura es muy importante. Evite encorvarse siempre que sea posible.
Para evitar encorvarse al estar sentada, coloque una toalla enrollada o un
almohadón lumbar junto a la parte inferior de su espalda. Si su sillón le hace
encorvarse, acomódese con almohadas hasta que la postura sea recta.
Otros tips para una postura apropiada incluyen:
mantener sus hombros ligeramente elevados y hacia atrás, su barbilla arriba, su
cabeza centrada entre sus hombros. Concéntrese en usar sus músculos abdominales
para enderezar ligeramente el arco de su espalda (evitando arquear
exageradamente su espalda) y mantenga sus rodillas ligeramente dobladas. Evite
usar tacos altos.
Levantarse rápidamente después de haber estado acostada puede causar tensión en
su espalda. Algunas mujeres encuentran que sentarse usando la técnica correcta
puede eliminar el dolor. Cuando está acostada, póngase primero de costado y use
su brazo para empujarse hacia arriba. Que la fuerza mayor la haga el brazo y no
la espalda.
El ejercicio también es importante. Fortalecer los músculos abdominales reduce
la posibilidad del dolor de espalda significativamente. Pregunte a su doctor
sobre los ejercicios abdominales apropiados
durante el embarazo. Si es miembro de un gimnasio, pregunte a un instructor
cualificado. Caminar también es un excelente ejercicio. Una caminata diaria de
20 o 30 minutos realmente ayudará. Además, la gimnasia acuática a partir del
quinto mes de embarazo reduce notablemente los dolores lumbares.
Al agacharse para recoger algo del piso, no debe doblar la espalda, sino
mantenerla recta y flexionar
las rodillas. Resulta más fácil cuanto más cerca esté del objeto.
Evite los movimientos forzados, o cargar grandes pesos.
No permanezca mucho tiempo seguido de pie. Cuando se trabaja de pie o mientras
se plancha, por
ejemplo, hay que apoyar un pie en un taburete para no sobrecargar la columna.
También necesita descansar. Su necesidad de descanso se acrecienta a medida que
avanza el embarazo. Cuando duerme en la noche, trate de hacerlo de costado. Una
almohada entre sus rodillas ayudará.
Si ya tiene hijos pequeños, levantarlos puede ser dificultoso. Siéntese en una
silla y haga que el niño se suba a su regazo.
Las fajas maternales proveen un apoyo adicional a su espalda. Los
fisioterapeutas frecuentemente las recomiendan. Consulte a su doctor sobre esta
posibilidad.
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