Dignare me, pugnare pro te, Virgo Sacrata! Da mihi virtutem contra hostes tuos!

     Revista cultural de distribución gratuita |

Contenidos gratuitos

Sin fines de lucro, pensamos

en servirle integralmente

Más de 30 secciones

La publicación más completa, aumentada periódicamente

Pensado para usted

Todos los proyectos e ideas
para mejorar su vida

  SECCIONES 

» EFECTIVIDAD
» RELACIONES
Noviazgo
Matrimonio
Tips
 
» IMAGEN PERSONAL
» PATERNIDAD
» PARA HACER
» NIÑOS
Hacer
Descubrir
Relatos 
» BIENESTAR
» HOGAR
» ADULTO MAYOR
» TALLER LITERARIO
» MISCELÁNEOS
» PARA EL LECTOR

Ficción histórica

Por: Cynthia Caden
     
Escritora y Editora

Se trata de uno de los géneros de ficción más populares. Se puede ver en las librerías cómo la gran cantidad de obras de fantasía, ciencia ficción, misterio, thriller o romance tienden a desaparecer junto a los títulos históricos en las estanterías.

El género suele ser dominio de historiadores que se han dedicado a escribir, o de militares que han decidido escribir una novela (en cuyo caso suelen quedar dentro del género bélico en lugar del de "novela histórica").

Pero, ¿qué es la ficción histórica? ¿Es historia con un nombre distinto? ¿O es algo más, relacionado a la historia pero separado? Y si está separado, ¿cuáles son las diferencias?

Si revisamos un diccionario, encontraremos - con pequeñísimas variaciones - las siguientes definiciones:

Histórico: 1. Perteneciente o relativo a la historia. 2. Basado o en relación con eventos de la historia.

Ficción: a. Un trabajo literario cuyo contenido es producido por la imaginación y no está necesariamente basado en un hecho. b. La categoría de literatura que comprende trabajos de este tipo, incluyendo novelas, historias cortas y obras teatrales.

La mayoría puede aceptar una definición que combine elementos de estas definiciones. Algo así: un trabajo literario o categoría cuyo contenido es producido por la imaginación y basado o en relación con eventos de la historia.

Esta es una definición muy amplia. En la práctica, la ficción histórica tiene muchas formas, entre las que se incluyen las que mencionaremos, aunque no está limitada a ellas:

- Representaciones de figuras históricas reales en el contexto de los desafíos que enfrentaron.

- Representaciones de figuras históricas reales en situaciones imaginarias.

- Representación de personajes ficticios en situaciones históricas documentadas.

- Representación de personajes ficticios en situaciones ficticias, pero en el contexto de un período histórico real.

Además de estas variedades "standard", el mercado reconoce algunas otras opciones:

- Viajes en el tiempo, en donde un personaje moderno es transportado a otra época histórica, o más raramente, en que un personaje histórico es transportado al presente, o a un período que no es el propio.

- Historia alternativa o "Qué habría pasado si"... en que se sitúa el relato en un mundo en el que un evento histórico no ocurrió, u ocurrió de forma muy diferente, como por ejemplo situándose en la victoria Nazi en la Segunda Guerra, o en qué sucedería si Atila hubiese conquistado Roma.

- Fantasía histórica, en la cual los personajes, incluso figuras históricas, son representados en períodos históricos o situaciones reales, pero junto a seres míticos o mágicos, o cualquier otro elemento de la fantasía, como hadas, duendes, dragones, etc.

Dadas las muchas alternativas, simplifiquemos la amplia definición: la ficción histórica es un relato ficticio en el cual hay elementos históricos, como personas, eventos o períodos, que juegan un papel central.

¿Cómo diferenciar la ficción histórica de la historia? Después de todo, ¿no toda la historia contiene elementos de ficción, o al menos especulación? Si preguntamos a cuatro testigos sobre un mismo hecho, una hora más tarde, ya tendremos cuatro relatos diferentes del suceso.

Es el trabajo tanto del historiador como del escritor de ficción el cruzar la niebla de la percepción y acercarse a la verdad lo más posible. La diferencia se encuentra en el nivel en que buscan la verdad, el foco de su búsqueda. Los historiadores se enfocan en los eventos. Los escritores de ficción se enfocan en los personajes involucrados en esos eventos.

Los historiadores, en un nivel más básico, buscan una respuesta a la pregunta: "¿Qué ocurrió?". En contraste, los escritores de ficción histórica buscan explicarse: "¿Cómo fue?".

Los historiadores nos cuentan - a veces con vívidos detalles - sobre una batalla por ejemplo, lo que hicieron los soldados, las condiciones de vida, e incluso algo respecto a sus antecedentes. Analizan por qué estaban allí, usando palabras como "agresión no provocada", o "expansionismo" para explicar los hechos. Pueden también darnos descripciones o relatos de actos heroicos de ambos bandos. Un buen historiador nos ayuda a imaginar el rugido de la batalla, el espectáculo de la tierra arruinada y plagada de muertos, dándonos un punto de vista tanto en medio como por encima de las líneas de batalla.

Los escritores de ficción nos ponen en la batalla. No vemos a los soldados seguir su camino, sino que sentimos su carga sobre nuestros hombros, sufrimos por el dolor en los pies, el cansancio y el hambre, escuchamos los tiros y sentimos su miedo, mientras pisamos el barro junto a ellos. Rogamos por ellos cuando los vemos en peligro. Nos preocupa aquello que les preocupa: no el expansionismo, o la estrategia nacional, sino los sentimientos, las esperanzas, los temores en primer plano. El escritor de ficción histórica es primero un escritor, no un historiador, pero de ficción, y la ficción es acerca de personajes, no de hechos.

Entonces, la ficción histórica está muy relacionada a la historia, pero no es un simple recuento de las lecturas que aprendimos en el colegio. Se escribe ficción histórica, o es leída, no para aprender sobre historia, sino para vivirla. Es lo más cerca que podemos llegar de experimentar el pasado sin haber estado allí. Terminamos de leer historia y pensamos: "entonces, eso fue lo que ocurrió". Terminamos de leer ficción histórica y pensamos: "Entonces, así es como fue".

Recuerde, tanto para escribir como para leer, que un relato de ficción histórica no corresponde, necesariamente, a la realidad de los hechos. Nos puede acercar a la sensación de cómo fue, pero también puede - y suele - estar muy matizado por la fantasía del escritor.

Regresar a portada »

 

 

 

 

 

 

 

PRESIDENTE

Gabriel Dünnen Soler

DIRECTOR

Andrés Silva Haro

EDITORA EN JEFE

Cynthia Caden

COORDINACIÓN

Josefina Lazcano

PSICOLOGIA Y FAMILIA

Andrés Silva Haro

PROTOCOLO Y ESTILO

Alejandra León de Sánchez

SALUD Y BIENESTAR

Pedro Bucca Arancibia

HOGAR Y JARDÏN

María Ester Capdevila

EDICION COMER&BEBER

Lucía Da Silva

ARTES MANUALES

Elisa Castellani

SERVICIOS AL LECTOR

María Loreto del Campo

DISEÑO Y GRÁFICA

Alive Forms Argentina

SECRETARIA

Sarita Fdez. de Ovalle

DONACIONES

Fco. Antonio Vicuña L.

RELACIONES PÚBLICAS

Ana María Valdés del Solar

RESPONSABLE LEGAL

Cynthia Caden

 

Centro de Estudios

para la Familia ®

www.buenvivir.org

Santiago, Chile

revista@buenvivir.org

© 2004-2008 by C.E.F.

 

Revista Digital BuenVivir.org  ·  www.buenvivir.org   ·  El buen vivir nace de elegir correctamente  ·  Contáctenos haciendo click aquí

© 2oo4 - 2008 Copyright Centro de Estudios para la Familia