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Sentando las bases de la fe en nuestros hijos
Nos
aseguramos de que nuestros hijos se alimentan con una dieta saludable, reciben
sus inmunizaciones y la mejor educación que podemos proporcionarles. Lo hacemos
todo por nutrir sus cuerpos y mentes, pero ¿cómo nutrimos su espíritu?
Aunque la cultura popular habla de espiritual desde distintas perspectivas,
nuestros hijos escuchan muchos y variados mensajes. ¿Cómo navegan los padres de
hoy por estos mensajes divergentes y proveen buena guía espiritual a sus hijos?
1. Comience por comprender bien su fe o creencias. ¿Cuál es la tradición
religiosa de su familia? ¿Cómo desea que sea?
2. Determínese a nutrir el espíritu de sus hijos.
3. Introdúzcalos en las tradiciones que valora, involucrándolos en grupos o
actividades que afirmen sus creencias.
4. Enséñeles a hablar con Dios. Puede ser tan simple, para comenzar, como dar
gracias antes de la comida, o tomar unos momentos juntos para una oración
nocturna, antes de dormir.
Considere esto: si dejamos un vacío espiritual en la vida de nuestros hijos, son
altas las posibilidades de que algo o alguien más ocupe ese lugar. ¿Por qué
librarlos a ese peligro?
El valor de las tradiciones
Las tradiciones juegan un papel importante en el traspaso de nuestra fe. Las
creencias y costumbres relacionadas a un evento o festividad establecen una
identidad familiar especial.
¿Con qué tradiciones creció usted? ¿Qué tradiciones desea mantener o crear, y
cuáles quisiera eliminar? Reflexione en esto, y ayude a sus hijos a participar
activamente de buenas tradiciones a partir de ahora, si aún no lo han hecho.
¿Qué es una tradición saludable?
- Es la que nos da una comprensión clara de quién es Dios y por qué estamos
aquí.
- Nos da un propósito de vida superior a nosotros mismos.
- Provee un sentido de seguridad con nosotros y con los demás.
- Da estabilidad emocional en la adversidad.
- Ayuda a entender a la sociedad, lo bueno y lo malo.
- Provee de habilidades sociales para relaciones saludables, especialmente
dentro de la familia.
- Nos enseña a respetar a los demás.
¿Cómo establecerla?
- Reflexionando en nuestro pasado.
- Renovando las tradiciones que funcionan.
- Estableciendo el cumplimiento de una vida religiosa activa y regular en la
iglesia.
- Ejercitando la fe a través de la oración, la adoración y el encuentro con
otros que
compartan sus creencias.
- Aprendiendo siempre algo nuevo sobre nuestra fe. Hay muchísimas formas de
aprender, y en caso de los niños puede hacerse de forma amena e interesante, a
través del ejemplo de los santos, de relatos y del catecismo bien enseñado, por
ejemplo.
Dirigiéndose en la dirección correcta
Llegará un momento cuando la fe de sus hijos se vuelva fuerte y propia. Ahora
mismo, usted puede ayudarles a desarrollar una base sólida sobre la cual
construir. Como padres, es momento de considerar esa base.
¿Qué se puede hacer? Aquí hay varias ideas:
1. Primero y principal: sea parte de la vida de sus hijos. Descubra qué les
gusta, y hágalo con ellos. La calidad de tiempo que les entregue ayudará a sus
hijos a comprender el mundo que los rodea.
2. Hable con sus niños sobre cómo practica usted sus creencias religiosas.
¿Reza? ¿Participa de alguna actividad relacionada? ¿Tiene algunas devociones en
particular? ¿Cómo actúa ante los sucesos de la vida? Si usted les habla de estas
cosas, les enseñará su fe y les guiará respecto a la suya y la forma de encarar
sus vidas en el futuro.
3. Practique lo que predica. Si no quiere que sus hijos vean películas
violentas, por ejemplo, no las vea usted. Si les predica la compasión por los
demás, muéstreles que usted la practica.
4. Hable a Dios de sus hijos - y déjeles saber a ellos que lo hace. Dígale que
sus hijos son muy importantes para dejar sus destinos librados al azar. Pídale
que los guíe y proteja.
Dejarlos solos en materia religiosa puede ser riesgoso. De hecho, entra más en
juego de lo que solemos comprender. Construyamos una fe sólida en los niños y
démosles una base firme para su futuro.
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