Dignare me, pugnare pro te, Virgo Sacrata! Da mihi virtutem contra hostes tuos!

     Revista cultural de distribución gratuita |

   Breves

» Quienes somos

» Comentarios

» C.E.F.

Contenidos gratuitos

Sin fines de lucro, pensamos

en servir integralmente al lector

Más de 20 secciones

La publicación más completa, aumentada periódicamente

Pensado para usted

Voz de los sin voz, presentamos la tradición a la modernidad

Traspasando un legado

Los padres que entregan exitosamente un legado espiritual a sus hijos, modelan para siempre su carácter y fortalecen las realidades invisibles de la vida sobrenatural en sus almas. Debemos reconocer que esta obra es mucho más compleja que únicamente hablar de Dios de cuando en cuando a nuestros hijos. Nuestro trabajo consiste en ser modelos de educación y crianza para los niños.

Los padres tienen primariamente este deber con sus hijos. Es especialmente cierto que los niños, particularmente los más pequeños, perciben a Dios y su Iglesia en la forma en que lo hacen los padres. Si los padres son amables, virtuosos, generosos, etc., y creen firmemente en su fe, los pequeños pensarán en Dios de esa forma. Él es alguien que los cuida, que los ama y a quien es bueno amar y seguir.

Aquí hay cinco cosas que ustedes pueden revisar para saber si sus hijos están recibiendo el legado espiritual que desean:

1. Ustedes ¿educan y refuerzan en las realidades espirituales a sus hijos? ¿Sus hijos conocen, a la medida de la capacidad de su edad, aquellas verdades primordiales de la Fe?

2. ¿Ven a Dios como un Ser personal y amoroso a quien hemos de amar y respetar?

3. ¿Hacen actividades espirituales como una parte rutinaria de sus vidas? Por ejemplo, rezar, leer vidas de santos, ir a la Iglesia, etc.

4. ¿Están claros los conceptos de bien y mal? ¿Siguen los mandamientos en su hogar?

5. ¿Incorporan principios espirituales en la vida diaria?

La Fe tiene que estar viva en una familia para que los niños puedan imbuirse en ella. Si en la práctica no vivimos nuestra espiritualidad más que para pedir algo a Dios cuando nos vemos en dificultades, no podemos esperar que nuestros hijos reciban una fe fuerte y duradera. Si en cambio somos modelos de fe, esperanza y caridad, ellos tomarán nuestro ejemplo y se convertirán en el tiempo, con total seguridad, en hombres y mujeres de bien.

Regresar a portada »

 

 

 

Revista Digital BuenVivir.org  ·  www.buenvivir.org   ·  El buen vivir nace de elegir correctamente  ·  Contáctenos haciendo click aquí

© 2oo6 Copyright Editorial Surgite!