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El
mundo de los perfumes
La
mayor parte de las personas no sabe explotar la gracia que le puede aportar el
uso de un buen perfume. Para que éste se convierta en un aliado a la hora de dar
una buena impresión, es importante conocer algunas de sus características y
formas de uso.
De los cinco sentidos, el olfato (en ocasiones menospreciado) es muy evocador
para la memoria. ¿Se ha fijado, por ejemplo, cómo el aroma más tenue puede
transportarnos de pronto a otro lugar y a otra época? El olor de una comida
casera, o de las flores del jardín, ¿no le ha llevado en ocasiones a los años de
su infancia? No es de asombrar, en consecuencia, que el perfume que usa les
cause un efecto intenso y similar a las personas que le rodean.
Por eso es importante cerciorarse de usar el correcto, y en forma adecuada. Aquí
hay una breve guía que le ayudará a hacer la elección más conveniente, teniendo
siempre en cuenta que una misma fragancia suele cambiar de una persona a otra, y
que debe experimentar con varis perfumes hasta encontrar el que le queda mejor.
Los seis grupos
Tradicionalmente los perfumes se agrupan en tres clases principales.
Floral sencillo. Como su nombre lo indica, este tipo de perfume
capta el olor de una sola flor (rosa, jazmín, clavel, lirio...), que permanece
como fragancia predominante. Por lo regular lleva el nombre de la flor en
cuestión y resulta muy fácil de identificar.
Bouquet. En éste se combinan diferentes aromas de flores, sin que
predomine ninguno en particular. A menudo el nombre que se les da a estos
perfumes no tiene nada que ver con sus componentes.
De bosque. Para lograr estos perfumes, generalmente se mezclan
fragancias "selváticas" de árboles y musgo, como el sándalo, el palisandro, el
cedro, el abeto, los helechos, las hierbas aromáticas, etc. El resultado es un
aroma fresco y "natural", que recuerda al olor del campo y de los bosques.
Frutal. Este grupo se basa en el olor de las frutas, ya sean solas
o combinadas: naranjas, limones, manzanas, melocotones, etc. La mayoría tiene
una base cítrica, con suaves sugerencias de otras frutas.
De especias. Son perfumes intensos, cuyo olor nunca puede pasarse
por alto y que perdura agradablemente. Contienen especias como la canela, el
clavo, la vainilla, el jengibre, etc., con frecuencia combinados con ciertos
aromas florales.
Exóticos u orientales. Cálidos y muy fuertes, estos perfumes
tienen la propiedad de embriagar los sentidos. Son una combinación de diferentes
elementos, como almizcle, ámbar gris, pachulí, vetiver, etc. Si no se usan con
moderación su efecto puede resultar casi sofocante.
Hay un séptimo grupo compuesto por mezclas de elementos de los diferentes grupos
anteriores. Por lo regular, siempre predomina la fragancia de uno de los grupos,
pero con un toque especial. La mayoría de los perfumes modernos más costosos
está hecho de esa forma.
El perfume en el trabajo
Los aromas de frutas (especialmente de cítricos) y de hierbas le anotarán puntos
en el campo laboral, porque son suaves, refrescantes y se perciben como propios
de una profesión. Estas fragancias casi siempre se encuentran en las colonias
(raras veces en los extractos) y las más frecuentes son las de limón, naranja,
verbena y hierba buena, o una combinación de algunos de estos elementos.
Los perfumes con olor a bosque también suelen dar buen resultado en este
aspecto, y por las mismas razones: son fragancias naturales con olor a "limpio",
que se consiguen con la mezcla de elementos de varios grupos, como ciprés,
eucalipto, romero y tomillo. Si usted es mujer y pasa por alto estas fragancias
en favor de las más fuertes, sus jefes y compañeros de trabajo podrían
percibirle como manipuladora, que trata de aprovecharse de sus encantos para
avanzar.
Evite en su trabajo los aromas dulzones, propios de ciertas flores o frutas, que
suelen ser penetrantes y dificultan con frecuencia la concentración.
En todo caso, cualquiera que sea la fragancia que elija, úsela con moderación.
Nunca se aplique para ir a trabajar tanto perfume que aquéllos que se encuentran
cerca de usted puedan percibirlo. Esto siempre resulta abrumador y de mal gusto.
¿Cómo se aplica el perfume?
Los mejores puntos para aplicarlo son aquellos donde se siente latir el pulso
(detrás de las orejas, en las sienes, en la parte interna de las muñecas y de
los codos, en la base del cuello, en la parte de atrás de las rodillas...).
También es una excelente idea aplicarlo en el escote y en la nuca. En estos
puntos, el calor natural del cuerpo acentúa la fragancia.
Las pieles grasas son las mejores amigas del perfume. Estas, en efecto, realzan
su fragancia y la retienen mucho mejor que las secas.
Si su piel es seca, las fragancias que más le durarán son las que tienen una
base grasosa (como los aceites de baño perfumados). Algo que puede hacer es
untarse en la piel un poco de aceite de bebé antes de aplicar el perfume, o
repetir las aplicaciones con más frecuencia.
Nunca se aplique el perfume un momento antes de salir a la calle. Es preciso que
le dé algunos minutos para que el alcohol se evapore, y la fragancia tenga
tiempo de mezclarse con los aceites naturales de la piel. Por el mismo motivo,
nunca use un perfume sobre otro.
Al perfumarse tenga en cuenta la temperatura y el sitio adonde va. En el
invierno, la fragancia tiende a conservarse menos que en el verano y debe por
tanto usar más cantidad... excepto en el caso de que se dirija a una pieza
cerrada, muy concurrida o con calefacción. En estos casos, sobre todo si el
perfume es fuerte, debe usarlo con moderación. Si va a estar al aire libre,
puede usar más cantidad, ya que la brisa se llevará una buena parte.
Factores que alteran el olor y la duración
Las condiciones climáticas. Los aromas varían al variar el aceite natural de la
piel. Cuando hay calor, como la piel produce más grasa, el aroma del perfume es
más intenso. En los días secos y fríos la piel produce menos grasa, y el perfume
se esfuma con más rapidez.
El hábito de fumar. La piel de los fumadores experimenta alteraciones, debido a
los cambios en la química del cuerpo. Como consecuencia, el perfume dura menos
en ella que en la piel de los que no fuman.
El lugar. Si se muda del campo a la ciudad, notará que el aroma le dura menos.
Esto se debe a que la contaminación del aire le quita efectividad al perfume.
El estado físico. Durante el período y el embarazo, el olfato puede alterarse, y
las hormonas también cambian la química del cuerpo. Debido a esto el aroma puede
variar o percibirse distinto.
Las medicinas. Pueden alterar la potencia de una fragancia, o hacer que ésta se
perciba de modo diferente.
El sudor. La transpiración excesiva disminuye la fragancia, y hasta puede
resultar un olor desagradable si no se toman medidas para controlarla.
La "edad" del perfume. Si todavía usa el perfume que compró hace un año, lo más
probable es que la fragancia haya cambiado. El perfume sin sellar, sobre todo si
está expuesto a la luz y al calor, tiende a oxidarse. Por lo tanto, no es buena
idea comprar un perfume exquisito y reservarlo para las grandes ocasiones. Si el
frasco que normalmente compra le resulta muy grande, es mejor que seleccione un
envase más pequeño.
La duración normal del perfume
Según expertos, el perfume regular permanece en la piel de 5 a 6 horas antes de
que haya necesidad de reaplicarlo. El agua de tocador permanece de 3 a 4 horas,
y la colonia de 2 a 3 horas cuando se atomiza, y unas 2 horas cuando se aplica
sin atomizar. El aceite para baño dura de 5 a 6 horas.
Algunos tips
- El modo correcto de probar un perfume es aplicarlo en la muñeca izquierda.
Como este brazo está más cerca del corazón, el perfume se entibia más
rápidamente y se puede percibir por entero el aroma en algunos segundos.
- Si va a adquirir un perfume que no ha usado antes, la mejor hora para elegirlo
es por la mañana, ya que el sentido del olfato es mucho más receptivo en esta
franja del día que por la tarde o la noche. Para no mezclar olores en la tienda,
se recomienda salir de casa sin otro aroma añadido que el natural del cuerpo.
- Para que el perfume se conserve más tiempo, guarde el frasco en un lugar
fresco y oscuro, protegido sobre todo de los rayos del sol. Nunca lo ponga en el
refrigerador.
- Para rodearse de su aroma predilecto, frote un poquito del perfume en las
bombillas antes de prenderlas. Cuando las encienda, el delicioso aroma se
esparcirá por toda la pieza.
- Nunca atomice perfume en las ropas ni en los artículos de cuero. Puede
atomizarlo, en cambio, alrededor de la ropa de lana para que ésta absorba la
fragancia. Lo mismo puede hacer con el cabello.
- Hay que ser prudente con la cantidad que se usa, pues si aplicado con
moderación es sumamente atractivo, el exceso provoca el efecto contrario. Las
personas que están alrededor pueden huir despavoridas o incluso sentir sensación
de mareo.
- Para un encuentro romántico puede aplicar unas gotas en el vértice del escote,
en las ingles o en el interior de los zapatos.
- En la playa no es práctico ni aconsejable perfumarse, puesto que con los
efectos del sol pueden aparecer manchas indeseables en la piel.
- Se aprovechará el frasco al máximo si al acabarlo se deja abierto en el cajón
donde se guarda la ropa interior. Aunque se haya terminado, siempre quedarán
algunas gotitas que irán impregnando la lencería.
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