Con
este sencillo experimento podrás ver una formación de cristales distinta a la
que se puede comprar. El resultado lo tendrás en unos días, y puedes probar
diferentes métodos para obtener nuevos resultados.
Materiales:
- Agua
- Sal
- Cartón y/o una ramita con un cordón atado
- Lápiz
- Contendor
Instrucciones:
1. Pide a un adulto que hierva una taza (250 ml) de agua en una ollita.
2. Después de apagar el fuego, agrégale 1/4 de taza de sal.
3. Deja que baje un poco la temperatura, y pásala a un frasco transparente de
boca ancha.
La solución estará sobresaturada cuando los cristales de sal comiencen a verse
en el fondo de la olla.
Tres buenas opciones para el crecimiento de los cristales de sal:
1. Remoja un circulito de cartón en la solución hasta que se sature y hunda en
el fondo del frasco. El cartón actuará como una plantilla o base para el
crecimiento de los cristales. Luego pon el frasco en un lugar soleado. Los
cristales se formarán cuando el agua se evapore.
2. Simplemente coloca el frasco en un lugar tibio y permite que los cristales
crezcan sin una plantilla.
3. Apoya la ramita en el borde de la boca del frasco, permitiendo que el cordón
atado se hunda en el agua hasta el fondo. Esto también permitirá que los
cristales crezcan pegándose al cordón, que será fácil de retirar para
observarlos al terminar el experimento.
Los tres métodos funcionan. Los cristales de sal crecerán después de varios
días. Se pueden probar distintos contenedores y los tres métodos mencionados
para ver cuál de ellos funciona mejor en tus pruebas.