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La
fuente mora
En el año 1085, la ciudad de Toledo
fue conquistada a los moros por la invencible espada del mejor de los guerreros,
el Cid Campeador, mas la mayor parte del reino quedó en poder de los infieles.
Una calurosa tarde de verano, recorría el bosque próximo a Escalona, ciudad que
estaba en poder de Ali-Ben-Abdalla, un caballero noble y de distinguido porte,
seguido de algunos monteros y jaurías de perros. El caballero, separándose de
los demás, se internó buscando alguna fuente, pues estaba sediento. De pronto,
se encabritó su caballo ante algo extraño, y vio a una maravillosa muchacha que
rápidamente trató de esconderse. La alcanzó y pudo ver que era bellísima y
vestía a la usanza mora. El caballero le preguntó:
- ¿Quién eres?
- Mis padres son hebreos, señor, y yo he nacido en el cautiverio árabe. Mi
familia y yo servimos como esclavos a Ali-Ben-Abdalla. Pero ahora quiere
convertirme en una más de sus esposas y yo me he escapado.
- Yo te daré la libertad - dijo el caballero - si me das de beber.
La joven puntualizó:
- Sabed, señor, que he recorrido gran parte del monte sin encontrar ni un arroyo
ni una fuente donde poder beber. Pero si ese Dios vuestro hiciera manar de la
tierra un cristalino manantial yo me haría cristiana, y Escalona caería en
vuestro poder.
Apenas acabó de pronunciar sus palabras la hermosa judía, cuando de la tierra
brotó un manantial de limpias aguas, que corrió en arroyuelo por el verde
césped. Sobrecogidos de emoción quedaron el noble y la muchacha. Bebió ella y
desmontó él para sorber con ansia el agua de vida que Dios le enviaba. Y
confirmando su juramento a la joven, se despidió de ella al galope.
Al amanecer del día siguiente, después de un asalto cristiano mandado por el
propio Alfonso VI, que era el caballero de la fuente milagrosa, la ciudad de
Escalona caía en poder de los cristianos y la bandera de Castilla ondeó en sus
almenadas torres.
Alfonso VI cumplió la palabra de liberación dada a la hebrea y ella se hizo
cristiana, y entró en un convento de religiosas. En cuanto al manantial, todavía
se le sigue llamando "La fuente de la Mora".
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