En
algunos países existe la costumbre de utilizar guirnaldas a lo largo de todo el
año, mientras que otros sólo las colocan para las fiestas de fin de año. Se
trata de una hermosa nota de decoración, que además puede ir variando en el
tiempo de acuerdo a festividades, estaciones y otros eventos.
Cuando se trata de endulzarse - y aunque sirve para cualquier ocasión, es
especialmente adecuada en el caso de los cumpleaños
infantiles - esta es una excelente forma de decorar y agasajar a un mismo
tiempo: una guirnalda bonita y comestible.
Para hacerla, usted necesitará:
- Aproximadamente un kilo de caramelos, envueltos en papel retorcido en las
puntas. Compre dos o tres colores que combinen.
- 3 metros de cordoncillo o hilo grueso para sujetarlos.
- Si no consigue directamente el alambre para listo para hacer guirnaldas,
consiga 1 metro de alambre no demasiado fino, al que dará varias vueltas para
formar un circulo de aproximadamente 20 cm. de diámetro. Enrósquelo bien al
final, para que no se salga.
Primero, ate el centro del hilo al alambre ya enroscado, dejando dos puntas de
igual largo.
Sostenga
la figura entre sus rodillas (como mostramos) y haga un nudo flojo a un lado del
alambre. Coloque la punta de tres envoltorios de caramelo a través del lazo,
cierre el nudo y haga otro para asegurarlo.
Comience otra vez con un nudo flojo, asegurando los caramelos al mismo y
ubicándolos para que vayan rodeando el alambre. Cierre con otro nudo y haga un
tercer nudo flojo con tres caramelos para el interior completar de la guirnalda,
terminando así el primer anillo. Recuerde intercalar secciones de diferente
color para crear un efecto aún más decorativo.
Continúe haciendo anillos hasta terminar todo el alambre.
Finalmente, cuelgue la guirnalda de una o dos cintas que combinen, como se
muestra en la foto.