Es
muy fácil de hacer con las flores, hojas y ramitas del jardín o de un arreglo
floral que compró o le han regalado. Así tendrá todo el año su fragancia
favorita, que se esparcirá delicadamente, además de ser un adorno en cualquier
sitio de su hogar, ya sea en potes de barro, envases de cristal... o incluso de
servir en prácticas bolsitas de tela, para dar un toque de frescura aromática a
su ropa. Por último, son una buena opción a la hora de hacer un presente.
Hay diversos tipos de potpourrí, pero los ingredientes principales son: flores
que tengan fragancia y color; hojas y hierbas aromáticas que sirvan para mezclar
con las primeras a fin de darle volumen al conjunto; cortezas y virutas;
especias y cáscaras de frutas cítricas y - de ser posible - fijador para
preservar el color. El más usado para estos efectos es un polvo de raíz de
lirio, pero se puede realizar el potpourrí igualmente si no lo tiene, aunque
perderá antes los colores naturales de sus ingredientes.
Para conseguir un exquisito aroma, seleccione rosas, lavandas, manzanillas,
verbenas, asperillas, fresias, gardenias, mimosas, jazmines, jacintos, azahares,
narcisos, madreselvas y cualquier otra flor que tenga perfume.
Para dar color al conjunto, también hay gran variedad, como por ejemplo: las
hortensias, clemátides, botones de rosa, cinias, varas de oro, espuelas de
caballero, maravillas,
delfinios, peonías, crestas de gallo, caléndulas, pensamientos, malvas,
mastuerzos, borrajas, amarantinas, brecinas, milenramas, ranúnculas, hibismos.
Para obtener volúmen y olor al mismo tiempo, utilice luisas, yerbaluisas,
romeros, artemisas, mejoranas, atanasias, laureles, yerbabuenas, mirtos,
salvias, eneldos y variedades de mentas.
Métodos de secado de flores:
Hoy existen negocios que venden flores de distintos tipos ya secas y listas para
usar, pero si usted quiere hacer este paso caseramente, entonces siga alguno de
las siguientes opciones:
1. Colocar los pétalos sobre una malla metálica o sobre una bandeja. Dejarlos
secar en un lugar oscuro y bien ventilado.
2. Introducir las flores o pétalos en un recipiente de poca profundidad que
contenga una capa de arena. Cubrir las flores por completo con arena, y dejarlas
así dos o tres semanas. Los narcisos y los claveles se secan bien de este modo.
3. Meter los pétalos en una jarra hermética y cubrirlos con algún producto
secador como el gel de sílice, que se consigue en droguerías. Con este producto
el tiempo de secado es de unos pocos días y el color se conserva bastante bien.
Las flores delicadas como la rosa y el tulipán se secan muy bien así.
4. Finalmente, si se desean secar flores enteras, se pueden colgar boca abajo
por el tallo, quitándoles previamente las hojas. Una forma sencilla de secar
varias flores a la vez es unirlas por el tallo con una goma elástica y asegurar
la goma a un gancho en la pared. Con este sistema el color de las flores se
volverá más oscuro. El crisantemo y la lavanda, por ejemplo, son plantas que se
secan muy bien de esta forma.
Pasos a seguir
Una vez que tenga las flores, especias y hojas secas que va a utilizar, corte en
pedacitos las de mayor tamaño, espolvoree el polvo de raíz si lo tiene, eche dos
o tres gotas de aceite esencial del aroma escogido y mezcle todo bien. Guarde el
potpourrí en una vasija tapada durante cuatro semanas, agitándola suavemente
cada algunos días, para que absorba el perfume. Finalmente, está listo para
poner en cuencos o bolsitas y disfrutarlo.
Un par de semanas después de abierto, el potpourri comienza a perder su
fragancia característica. Para hacer que resurja, añádale unas gotas de la
esencia que utilizó antes, esto lo renovará.