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El arma de la culpa
Usar
la culpa como arma puede lograr lo que usted quiere en el corto plazo, pero es
una táctica peligrosa que minará su relación y le quitará la intimidad con su
pareja. ¿Alguna vez se ha encontrado a sí mismo/a diciéndole a su cónyuge "si tu
me amaras harías..." o terminando una discusión con "no te preocupes por mi",
suspirando profundamente?
Usar la culpa contra su pareja destruye la intimidad haciendo que el amor sea
condicional. Si usted manipula a su pareja con culpa, le está diciendo que a
menos que las cosas se hagan a su manera, usted dejará de amarle. Se coloca en
una posición de poder que sólo puede sostenerse manteniendo al otro abajo. La
culpa ataca tanto a su cónyuge como a la relación.
1. Prueba de culpa. Culpabilizar al otro generalmente toma la forma de "si me
amaras harías..." o "no veo por qué no puedes simplemente...". Ambas implican
que su pareja debe hacer algo para su satisfacción y así ser aceptado y digno de
amarse. Esta forma de conducirse dice a su amado "Yo no creo que me ames.
Pruébamelo". Esto ataca al otro y requiere que pruebe su amor una y otra vez.
2. La culpa destruye la confianza. La culpa ataca a una persona con el intento
de dañarla. Es un "método disciplinario" diseñado para causar dolor y que así la
otra persona cambie su punto de vista o comportamiento. ¿Cómo puede esperar que
su pareja confíe en alguien que intencionalmente le hiere? Sin confianza, una
relación sana es imposible debido a que la confianza crea el ambiente en que la
intimidad puede crecer. Es la base de la honestidad, apertura y vulnerabilidad.
Usted no puede desarrollar una intimidad emocional con alguien a quien tiene que
proteger de usted mismo.
3. La culpa se niega a perdonar. Una de las vías más dolorosas de herir a su
pareja con culpa es rememorar los pasados errores y sufrimientos. No importa lo
que el otro haya hecho en el pasado o cuán arrepentido se encuentre de haberlo
hecho, no hay nada que se pueda hacer para retroceder el tiempo. Traer a
colación el comportamiento pasado es una forma cruel de castigar a alguien. Si
elige hacerlo, usted podrá torturar a la otra persona para siempre y nunca dejar
ir lo ocurrido. Amar a alguien requiere perdonar el pasado y dejarlo ir. Si
usted no puede hacerlo, entonces está deliberadamente destruyendo su relación
con esa persona, y antes o después encontrará las bases de su amor totalmente
derruidas.
¿Por qué usamos la culpa?
Usar la culpa nunca es un acto de amor, sino de violencia. Puede estar
disfrazada de "honestidad" o "sinceridad" o "transparencia", pero la verdadera
intención de la culpa siempre es herir, atacar, dañar. La culpa busca que el
otro sufra. Entonces, ¿por qué usamos de ella?
Solemos recurrir a la culpa cuando nos sentimos amenazados, desvalorizados o no
amados. Algo en la relación - o en nuestro pasado - nos hace sentir vulnerables
y recurrimos a la culpa en un intento de recuperar el control de la situación.
Desafortunadamente, usar la culpa nunca nos da lo que realmente estamos
buscando. En lugar de construir intimidad la destruimos, y nuestra pareja se
aleja irremisiblemente de nosotros.
En las relaciones sanas no hay posición de poder. Ambos están genuinamente
interesados en el bienestar del otro y no hay razón para sentirse amenazados ni
necesidad de atacar. Ambos pueden ser abiertos en un ambiente seguro, donde los
dos se sienten valorados y cuidados.
Abandonando la culpa
Si se encuentra a sí mismo/a usando la culpa como arma en su relación, la
respuesta de por qué lo está haciendo está en usted, no en su pareja. Pregúntese
por qué se siente amenazado/a en esta relación. ¿Hay algo en el pasado que no
puede perdonar? ¿Hay una buena razón para que sienta miedo? ¿Tiene problemas
para confiar en los demás? ¿Tiene baja autoestima? ¿Qué siente por el otro? ¿Ha
establecido antes patrones similares en otras relaciones familiares? Dése algo
de tiempo para reflexionar en esto, buscando la verdadera raíz que causa en
usted esta reacción.
Una vez identificado, intente abordar el problema de fondo, en lugar de seguir
usando este medio pernicioso que no colaborará en nada con la solución de su
conflicto. Reflexione, converse de ser necesario, o busque ayuda profesional si
el problema se escapa de sus manos, pero hágase a partir de ahora el propósito
de eliminar el arma de la culpa de su vida, y aplíquese en conseguirlo cortando
las ramas cada vez que surja alguna. Con un trabajo interno para arreglar el
factor que le llevó a este comportamiento, y un trabajo externo de abandonar
este juego de poder, pronto habrá dejado atrás la dañosa costumbre de
culpabilizar.
Usted no puede amar ni ser amado apropiadamente en un ambiente en que la culpa
es usada como arma. La intimidad emocional no ocurre simplemente porque exista
la relación. La intimidad, como la confianza, tiene que construirse. Toma
elecciones conscientes y esfuerzo de ambos cónyuges, pero el resultado
definitivamente vale la pena.
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