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Cómo escoger a un terapeuta matrimonial

Es sorprendente la cantidad de personas que deciden terminar su matrimonio sin buscar ayuda profesional. Aunque el esfuerzo por mantener la relación a salvo debiera ser total, el hecho es que sólo una minoría de personas con problemas maritales consulta a un terapeuta matrimonial.

La verdad sea dicha, buscar consejo profesional para sus problemas maritales no garantiza que las cosas mejorarán. De hecho, muchas personas terminan sintiendo que su terapeuta incluso ha empeorado la situación. La mayoría de los terapeutas tienen buenas intenciones pero no siempre están calificados para hacer terapia marital. Es por eso que entregamos aquí algunas líneas guía para considerar en la búsqueda de ayuda profesional que mejore su matrimonio en problemas.

1. Asegúrese de que su terapeuta ha recibido una formación específica y es experimentado en terapia marital. Con frecuencia, los terapeutas dicen que hacen terapia marital si tienen a dos personas sentadas en su despacho. Esto es incorrecto. La terapia marital requiere habilidades muy distintas a las de la terapia individual. Los terapeutas individuales usualmente ayudan a las personas a identificar y procesar sus sentimientos. Les asisten en alcanzar metas personales. Los terapeutas de pareja, por su parte, necesitan estar capacitados para ayudar a las personas a superar las diferencias que naturalmente surgen cuando dos personas viven bajo el mismo techo. Necesitan saber qué hace tambalear al matrimonio. Un terapeuta puede estar muy preparado como terapeuta individual y ser inservible como ayuda para el cambio de la pareja. Por esta razón, no sea tímido/a. Pregunte a su terapeuta sobre su formación y experiencia.

2. Asegúrese de que su terapeuta se dirige en la dirección de ayudarles a encontrar soluciones en vez de tratar de ayudarles a terminar el matrimonio cuando las cosas se complican. Siéntase libre de pedirle que le de una idea del porcentaje de parejas con los que ha trabajado y se fueron con su matrimonio intacto y más felices como resultado de la terapia. Aunque su terapeuta puede que no de una respuesta específica, su reacción a la pregunta hablará a voces.

3. Debe sentirse cómodo/a y respetado/a por su terapeuta. Debería sentir que entiende su perspectiva y sentimientos. Si su terapeuta se pone del lado de su cónyuge, eso no es bueno. En una terapia no puede formarse un bloque de uno de los pacientes con el terapeuta, en contra del otro. Si usted no se siente cómodo/a con algo de lo que sugiere su terapeuta - como separarse un tiempo para tomar una decisión sobre el matrimonio, por ejemplo - dígalo. Si el terapeuta escucha y atiende a su postura, es una buena señal. Si no, déjelo.

4. Los valores personales del terapeuta sobre las relaciones definitivamente juega una parte en lo que hace y le interesa cuando trabaja con ustedes. Aunque hay algunas pocas reglas universales sobre enamorarse y mantener el amor, si su terapeuta insiste en que sólo hay una forma de tener un matrimonio exitoso, busque otro terapeuta. También, aunque algunas personas creen que sus terapeutas pueden decir cuando una persona debe dejar de intentar trabajar sobre su matrimonio, los terapeutas en realidad no tienen ese conocimiento. Si dicen cosas como "parece que ustedes son incompatibles", o "por qué está tratando de tolerar eso?", o "es tiempo de seguir adelante con su vida", simplemente le están inculcando sus propios valores. En opinión de expertos, se trata de un acto poco ético.

5. Asegúrese de que usted, su pareja y su terapeuta ponen metas concretas desde un comienzo. Si no lo hacen, probablemente se encontrarán cada semana sin una dirección clara. Una vez que ponen metas, nunca deben perderlas de vista. Si no comienzan a ver algún progreso dentro de dos o tres sesiones, deben mencionar su preocupación al terapeuta. Es de la opinión de muy buenos terapeutas que los problemas que atraviesa la pareja no están directamente relacionados con el análisis del pasado para encontrar soluciones. Si su terapeuta se está enfocando en el pasado, sugiérale una orientación al futuro. Si se muestra renuente a considerar este pedido, busque un terapeuta con otra metodología de trabajo.

6. Sepa que la mayoría de los problemas maritales son solucionables. No deje que su terapeuta le diga que el cambio es imposible. Los seres humanos son maravillosos y son capaces de hacer grandes cosas, especialmente por las personas que aman.

7. Más que nada, confíe en su instinto. Si su terapeuta está ayudando, usted lo sabrá. Si no lo hace, también lo sabrá. No se quede con un terapeuta que sólo le está ayudando a no terminar de hundirse. Busque uno que le ayude a nadar.

8. Finalmente, la mejor forma de encontrar un buen terapeuta es a través de otros. Las parejas satisfechas dicen mucho sobre el tipo de terapia que usted recibirá. Aunque puede sentirse avergonzado/a de preguntar a sus amigos o familia por una referencia, debería considerar hacerlo igual. Esto aumenta las posibilidades de encontrar un terapeuta que realmente les ayude.

No abandone la terapia, abandone la mala terapia. Se puede ganar mucho buscando el consejo de una tercera persona que les puede ayudar a encontrar soluciones simples a los problemas complicados de la vida...

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