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Planificación de las compras
Tener
una casa cómoda y bien provista no implica gastar mucho dinero, sino saber
administrar de una manera lógica y ordenada los recursos disponibles. Para ello,
es fundamental aprender a planificar las compras, considerando algunos cuantos
trucos que servirán para elegir correctamente.
1. Piense en forma anticipada el menú para cada día de la semana y elabore una
lista de los alimentos necesarios. Así evitará salidas imprevistas para comprar
el ingrediente faltante, y también evitará comprar elementos extra que después
no usará. Por otra parte, sí es buena idea comprar algunos productos para
guardar que dejará en la despensa, pensando en cualquier posible necesidad
futura.
2. Averigüe en alguna ocasión en que vaya a comprar algo al establecimiento
donde irá después a hacer la compra grande cuáles son los días más concurridos,
e intente evitarlos. No hay nada más incómodo que elegir calidades y precios en
medio de una multitud, con carros atravesados y gente apurada por pasar.
3. Cuando entre en el supermercado, propóngase respetar la lista previamente
confeccionada. No olvide que el negocio de estas empresas se basa en las
tentaciones de los consumidores que van en busca de tres cosas y terminan
llevando diez. Si tiene una lista larga, escriba la misma empezando por lo más
importante, y dejando para después lo que tiene menor relevancia. En caso de que
se quede con poco dinero para terminar la compra, será preferible dejar afuera
lo menos fundamental. Para saber cómo va su presupuesto, es buena idea llevar un
cálculo aproximado de lo que está gastando.
4. Compare precios entre las distintas marcas y los diferentes comercios, pero
tenga en cuenta la cantidad y la calidad de los productos. No se trata de
desmejorar el nivel de vida familiar, sino de cuidar en lo posible el
presupuesto.
5. No se deje engañar con el cartelito de "oferta"; las promociones en ocasiones
no son tales. Coteje el artículo en cuestión con el de otras marcas y, si en
realidad conviene, compre para guardar.
6. Una estrategia de ventas muy estudiada es la de colocar en las primeras
góndolas del supermercado los elementos de menor consumo, y en las finales los
más necesarios. De esta manera, el local "obliga" al consumidor a pasar - y
tentarse - por todos sus productos antes de llegar a lo que en realidad le hace
falta. Por eso, diríjase a la sección que le interesa sin detenerse en las
superfluas, a menos que busque expresamente dar o darse un gusto.
7. Muchos establecimientos comerciales tienen programadas sus ofertas: ciertos
días rebajan determinados productos, y en jornadas también específicas, otros.
Pida folletos y planifique sus compras.
8. Controle el estado de la fruta y la verdura embolsadas. No olvide que comprar
artículos baratos pero de dudosa calidad finalmente resulta más caro.
9. Fíjese que las latas no estén abolladas ni bombeadas (puede ser síntoma de
mal estado) y verifique el día de vencimiento. Tenga especial precaución con los
productos importados.
10. Si tiene freezer, aprovéchelo. Este aparato permite guardar verduras y
frutas de estación durante todo el año y preservar buena parte de la mercadería
adquirida en oferta. No olvide anotar la fecha de congelamiento en cada
producto.
11. Si compra productos congelados en verano, asegúrese de que la refrigeración
de los mismos funciona bien y escoja los alimentos del fondo para asegurarse de
que estén bien frescos.
11. Finalmente, corrobore al llegar a su casa que tiene todo lo que fue a
buscar. Pudo olvidar una bolsa, haber dejado de comprar un artículo de
importancia o quebrado algo. En tal caso, intente solucionarlo cuanto antes,
para no perder nada y dejar su hogar bien aprovisionado.
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