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La organización del cuarto infantil

"¡Ordena tu cuarto!" Es el grito de guerra de muchísimos padres. Guerra en la que suelen salir perdedores. Porque, en el mejor de los casos, el niño se limitará a arrojar miles de objetos en algún cajón, armario o baúl, y nos encontramos en un par de días el mismo estado caótico original.

¿Cómo ayudamos a nuestros hijos a organizar sus cuartos y cosas personales? Pruebe con estas estrategias de organización para alcanzar el añorado orden.

1. Mire desde la perspectiva infantil

Baje hasta la altura de la mirada del niño para ayudarlo a organizarse. Mire el espacio, el lugar de almacenamiento, los muebles y posesiones desde su punto de vista. Esto puede sorprenderle.

Los muebles de los adultos y sus sistemas de organización no se traducen bien a las necesidades infantiles. Ciertas alturas de guardado son complicadas de utilizar para ellos. Esas puertas corredizas que se atoran, los colgadores muy elevados, perchas demasiado grandes, baúles sin compartimientos, son algunas de las dificultades con que puede encontrarse en el cuarto de sus hijos.

Para organizar la habitación de los niños, las soluciones deben servir a los niños. Para los más pequeños, elimine por completo las puertas de los armarios. Baje la altura de las barras para colgar la ropa e invierta en perchas a la medida de su ropa. Use contenedores a la altura del suelo para guardar juguetes (use uno solamente para juguetes pequeños, que suelen terminar desparramados por doquier), cajas de plástico abiertas para guardar calcetines y ropa interior.

Idee una lista de comprobación diaria sencilla para el mantenimiento. Para organizar el cuarto de un niño, hágalo a la medida del esfuerzo que es capaz de hacer el niño, según su edad.

2. Haga que el niño participe del proceso

Resístase al deseo de afrontar el desastre a solas. Quejarse de su mala fortuna mientras limpia el desorden no solucionará la raíz del problema: su hijo no tiene capacidad de organizarse ni métodos de mantenimiento.

Para enseñarle, convierta el proceso de organización en una actividad de aprendizaje, y ponga su atención en el niño. Conviértase en un/a "consultor/a organizacional" para su hijo. Como su guía, supervise qué funciona y qué no, qué es importante para el niño, qué está causando problemas, y por qué el niño no ha podido hacerlo bien hasta ahora.

Asociándose con el niño, tiene mejores posibilidades de lograr un esquema y un sistema de organización que realmente funcione con él. Si los hijos no se involucran en el esfuerzo, no podrán comprender la lógica organizacional y mantener el cuarto bien arreglado. Además, fomentaremos por siempre la idea de que ellos pueden dejar el desorden porque otro se ocupará de solucionarlo.

3. Clasifique, almacene y simplifique

Los cuartos infantiles suelen ser pequeños, con frecuencia están compartidos, y generalmente carecen de buen espacio de almacenamiento. Aún así, suelen albergar ropa que no corresponde con la temporada, juguetes que nunca se usan, e incluso objetos de la casa que que no corresponden a esa habitación. Los niños no pueden organizarse cuando el armario está repleto, los estantes rebosan de objetos y cada milímetro de suelo tiene un juguete encima.

Entonces la solución es clasificar, almacenar y simplificar. Comience con la ropa: clasifíquela. La que no es de temporada o ya no le entra, tiene que salir de este cuarto. Se almacena en bolsas o cajas y se guarda en otra parte. Haga lo mismo con toda la ropa sobrante que nunca usa. Si es ropa buena, déjela en un estante más lejano, disponible pero sin ocupar el espacio más útil.

Para los niños más pequeños, guarde el excedente de juguetes por unos meses. Suelen acumularse cantidades ingentes de objetos que nunca usan. Guárdelos en bolsas o cajas plásticas, para sacarlos un tiempo más tarde y ver si en realidad vuelven a interesarle con la novedad de volver a verlos, o será mejor regalarlos.

Los niños más grandes pueden guardar sus pertenencias menos usadas en estantes más altos. Las cajas de zapatos pueden guardar piezas pequeñas. Anoten afuera su contenido, y pueden guardarse una encima de otra.

4. Contener y controlar

Como ya dijimos, las cajas y estantes del cuarto no son lugar para guardar los objetos pequeños. Utilice cajas de zapatos o cajas plásticas chicas para guardar la ropa de las muñecas, las tacitas de té, los autitos, bloques de construcción y las piezas del rompecabezas. Use organizadores aparte para las revistas y libros de cómics, juegos de video, CDs y artículos de arte.

Además, cuanto más específica sea esta clasificación, podrán crear mejores "sets de juego", para que cuando el niño esté algo aburrido, pueda montarse rápidamente un entretenimiento.

5. Organice de abajo hacia arriba

Calculando la corta estatura de los niños, es mejor comenzar ordenando desde abajo, e ir subiendo paulatinamente. Los objetos más usados deben encontrarse más abajo, en estantes, cajones o en el suelo, si aplica. Los niveles superiores son designados para las posesiones usadas con menor frecuencia.

6. Etiquete

Las etiquetas son de gran ayuda. Use la impresora de su ordenador para hacer etiquetas simples para sus hijos. Dibujos con calcetines, muñecas o lápices ayudarán al niño a recordar para qué servía ese lugar de guardado. Si los niños son más grandes, mejore su capacidad de lectura poniendo letras grandes que él también pueda leer.

Coloque estas etiquetas en todas partes: dentro y fuera de los cajones, en los bordes de los estantes y sobre las cajas de zapatos en que guarda objetos. Jugar a "guarda esto donde corresponde", buscando la etiqueta apropiada, puede llegar a ser divertido.

7. Cree una rutina de mantenimiento

El repentino cambio del orden al caos en un cuarto infantil, después de un juego, puede resultarle desalentador.

Ayude al niño a cortar el ciclo creando una rutina de mantenimiento en el día familiar. Por ejemplo: "La recogida de la mañana", implica llevar la ropa sucia al cesto para lavar, después de vestirse. "La recogida nocturna", implica devolver los juguetes a su lugar original, antes de lavarse los dientes para irse a dormir. 

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