|
Resoluciones de orden
Muchas
personas lidian con la desorganización de sus casas como una más de las cargas
de su vida, que siempre está quitándoles paz y armonía al hogar, pero no saben
de qué forma enfrentar la monumental tarea de lograr tener siempre todo
ordenado.
Hágase un favor, si usted también tiene este problema, y haga algo relacionado
con la organización cada día. Aquí hay algunas ideas:
1. Elija un proyecto. Cada día haga un proyecto de orden que tome sólo diez
minutos o menos. Algunas posibilidades son simplemente como organizar un cajón,
vaciar un basurero, borrar mails que no necesita, ordenar las cuentas o limpiar
el estante de los fideos en la despensa.
2. No lo deje para después. No espere que algo se vaya completamente de las
manos antes de comenzar a prestarle atención. En vez de eso, limpie los platos
inmediatamente después de cada comida, planche tan pronto como tenga la ropa
seca, anote cada vez el ingrediente que se terminó y tendrá que comprar en el
supermercado o cambie la ropa de la estación anterior por la de esta temporada.
3. Haga algo en la lista de quehaceres de mañana. Use 15 minutos cada noche para
comenzar y/o completar algo que ha anotado en la lista de lo que tendrá que
terminar mañana. Cuando llegue mañana, verá que ya tiene el trabajo comenzado, o
simplificado desde antes.
4. Dedíquese tiempo. Cada día, debe colocar en su calendario un tiempo para
usted, en el cual se dedicará a hacer algo que realmente disfruta hacer.
Mantenga este compromiso, tal como lo haría con cualquier otro compromiso
importante.
5. Tome un momento para pensar. Cada vez que se le pide que haga algo que no
entra en su horario normal del año - como atender una función en su comunidad u
organizar un evento - fuércese a decir "tengo que revisar mis horarios y luego
podré confirmarlo". Haciéndolo, usted tiene algo de tiempo para determinar
si es algo que (a) realmente tiene el deseo de hacerlo y (b) si le resulta
posible cumplir con el nuevo compromiso. Si determina un día después que
realmente quiere hacerlo, llame a quien corresponda y diga que sí. En cambio, si
determina que haciendo ese proyecto extra o tarea se le complicarán otras cosas
importantes, indique con claridad que no puede responsablemente hacerse cargo.
La gente no respetará sus horarios y obligaciones hasta que usted no lo haga.
6. Calcule dónde está. Ponerse metas es muy bueno, y definitivamente algo que
debe hacer. Sin embargo, no puede ser lo único. Cada día, chequee su lista de
metas para determinar cuán lejos ha llegado en cada una de ellas. Marque
porcentajes junto a cada meta. Por ejemplo: Meta 1, 10% completada, o Meta 2:
50% completada. Los números son más concretos y nos ayudan a medir nuestra
efectividad, grado de avance y necesidades en adelante.
7. Frene el desorden antes de que comience. Tire inmediatamente todo aquello que
no sirve, como papeles, juguetes rotos, publicidad, etc., antes de que se
acumulen inútilmente generando un caos. Cuando usted los guarda "temporalmente",
hay una gran posibilidad de que se queden allí para siempre. Ocúpese de ir
despejando su hogar cada día con las nuevas cosas inútiles que ingresan o se
producen en él, y tendrá muchísimo menos trabajo en las próximas organizaciones.
Si en cambio realmente cree que algo puede servirle en el futuro, colóquelo en
un sobre o caja que indique que tiene este tipo de elementos para revisarlo un
tiempo más tarde. Si en un período prudencial de tiempo no ha servido, es muy
poco probable que luego lo haga.
8. Tome notas y haga listas. El promedio de las personas tiene demasiado que
recordar cada día para recordarlo todo sin escribirlo. Mantenga un anotador,
organizador o agenda siempre
accesibles donde pueda anotar con facilidad y hacer listas donde lo requiera.
Todas sus necesidades e ideas quedarán anotados en un sólo lugar y usted sabrá
perfectamente dónde encontrarlos.
Regresar a portada
»
|