|
El
lenguaje del arte
Los
niños se comunican de diversas formas. Para ello, pueden hablar, usar las manos
y las expresiones faciales.
Otra de las maneras en que los niños pueden expresar ideas, pensamientos y
emociones es por medio del arte. El arte ofrece ricas experiencias sensoriales.
A medida que sus hijos aprietan y amasan plastilina o deslizan los dedos sobre
papel con pintura, se producen conexiones cerebrales.
El arte también contribuye a fortalecer las destrezas del pensamiento. Cuando un
niño observa que al mover una crayola sobre un papel se deja una marca, aprende
sobre la relación causa-efecto. Al resolver qué hacer practica la solución de
problemas, por ejemplo: “¿Qué voy a hacer con esta arcilla? O, “¿qué puedo
dibujar en este papel?”.
Lo que pueden hacer los padres
Para los pequeños lo importante es el acto creativo, no el resultado. Por eso,
traten de no decirle a sus hijos qué hacer. Déjenlos aprender a explorar y a
tomar decisiones por sí mismos. A continuación les presentamos unas cuantas
maneras en que se puede fomentar que sus hijos exploren el mundo por medio del
arte.
• Ayuden a sus hijos a comenzar. Si parecen no poder comenzar, formúlenles
preguntas. Por ejemplo, supongamos que un niño desea pintar un perro. Se le
podría decir: “Vamos a ver. ¿Cómo es el perro? ¿Cuántas patas tiene?”.
• Ofrézcanles diferentes clases de materiales. Para esto no se necesita ni mucho
ni nada costoso. Basta con lo que hay alrededor, como papel, crayolas,
pegamento, retazos o trozos de tela, papel de aluminio, filtros de papel,
periódicos, cajas de huevos, toallas de papel,
tubos de cartón, bandejas en que vienen el pollo o la carne, cuerdas o hilo.
• Díganles mucho más que ¡Está muy lindo!. Traten de ser más específicos y
describan lo que hayan hecho sus hijos. Hablen sobre los colores o sobre lo que
hayan creado.
• Bríndenles la oportunidad de hablar sobre lo que hagan y de expresar cómo se
sienten. Por ejemplo: “Háblame sobre este dibujo tan lindo. ¿Por qué decidiste
pintar una jirafa?”.
• Exhiban el trabajo de sus hijos. Cuando ustedes exhiben el trabajo de sus
hijos sobre el refrigerador o en una pared, para que se vea, les están dejando
saber que ustedes valoran y aprecian sus esfuerzos creativos. Esto, además, ¡es
maravilloso para la autoestima de todo niño!
A algunos niños parece molestarles ensuciarse las manos. Además, pueden ser muy
sensibles al tacto. Nuestra recomendación es tomarse el tiempo necesario y no
apresurar a los niños. Preséntenles distintos materiales lentamente. Recuerden
que las experiencias artísticas deben ser primordialmente lúdicas, es decir,
agradables.
Esta forma de comunicarse, sensibilizarse y aprender traerá muchos beneficios a
sus hijos. Por eso es importante, sin obsesionarse, intentar fomentar en ellos
el gusto por las artes. Para lograrlo también es interesante enseñarles cosas
que han hecho otros, y - de ser posible - demostrar con el ejemplo que ustedes
también lo practican, siquiera en algún área.
Regresar a portada
»
|