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Nadie nace sabiendo...
El primer borrador de Buen Vivir comenzó a formarse hace ya
varios años. Quienes cooperamos en este proyecto editorial sentíamos, desde
distintos ángulos, la fuerte necesidad de contar con un material que combinase a
un mismo tiempo la profundidad de un tratamiento profesional sobre los problemas
de la familia, con la amenidad de una lectura accesible a todos sus miembros.
De esta forma, fuimos reuniendo notas, experiencias, anécdotas, consejos y
literatura que, una vez revisada por el Consejo profesional que respalda a esta
publicación dio como resultado una completa combinación de temas e intereses.
En definitiva, nuestro proyecto consiste en presentar un entorno favorable para
que las personas logren desarrollarse en armonía en los distintos campos de su
accionar y existir.
Es verdad que contamos con la experiencia de nuestros padres, de nuestros
abuelos y conocidos para entender con mayor o menor precisión cómo queremos
formar nuestra vida y qué deseamos evitar, pero también es cierto que los
constantes cambios en la cultura y el acontecer mundial, y la integración de los
medios de comunicación a nuestra formación personal - con la consecuente
influencia en el desarrollo de nuestros hijos - no siempre favorecen la
consecución de nuestro ideal.
Por otra parte, las personas comunes no contamos con un acceso ilimitado a
material que nos oriente, que nos aconseje o incluso que nos corrija en aquellas
claves que determinarán la buena guía de nuestros seres queridos. Literatura hay
mucha y muy variada, profesionales hay muchos, y muy buenos, consejos hay más, y
todo el mundo está dispuesto a darlos. Pero lo que falta es seleccionar lo mejor
y reunirlo en un medio de fácil acceso y que se preste como un punto de
encuentro para todos los miembros de la casa. Añadamos la dificultad de que esa
misma accesibilidad para cada uno, implica el mayor cuidado a la hora de tratar
temáticas que no corresponden a todas las edades por igual. Sin embargo, no por
esto vamos a eliminar de nuestra consideración aquellas problemáticas o
intereses que se restringen a un estado de vida en particular, sino que serán
tratados con la delicadeza y claridad pertinentes al caso.
La familia es un ente social complejo, que requiere atención, dedicación,
educación y cuidado en diversos campos de su existencia. Por ello, siempre hemos
encontrado algo acotadas las publicaciones que sólo se dirigen al aspecto de la
salud, o al psicológico, o al educativo, en desmedro de las otras áreas que
componen por igual la vida de cada persona. Eso nos ha decantado en la decisión
de crear un espacio que - con la ayuda de numerosos profesionales y de los
mismos lectores, a quienes estamos abiertos a escuchar y responder en sus dudas,
ideas y necesidades - ocupe en la medida de nuestras posibilidades ese lugar
que hasta hoy ha quedado vacante en cuanto a satisfacer los distintos ámbitos
del acontecer familiar, mirando al bienestar de cada uno de sus miembros en
particular y al buen desarrollo de las relaciones entre ellos.
Cómo formar a los hijos, solucionar un problema de pareja, o afrontar los miedos
de la ancianidad, estará tratado a la par que la salud, la sana diversión, el
desarrollo laboral, el cuidado del hogar, recetas y consejos para gusto de
todos. Sin deseo de generar una entrega caótica de información, apuntamos mas
bien a prestar el debido cuidado de tantos temas como interesan a la más
compleja, primordial y maravillosa de las relaciones humanas, que es la familia
en que hemos nacido, y en cuyo seno esperamos morir.
En última instancia, debemos recordar que la familia es el espacio donde
formamos a las personas que, a su vez, componen la sociedad. Familias sólidas y
sanas entregan mejores individuos a sus naciones, y desde ese cambio, podemos
contribuir a mejorar la sociedad.
Para lograrlo, hemos de tener una instrucción nada vulgar, que hasta ahora nadie
nos ha dado. La vida personal y familiar requiere de esa formación para ser
completa y funcionar adecuadamente. Y cuando alguien quiere lograr ese buen
desempeño en una profesión, ¿qué hace? estudia seriamente largos años para
conseguirlo. ¿Y cuando quiere aprender un oficio? También se educa y practica lo
aprendido hasta alcanzarlo. Pero en el ámbito de mayor importancia del hogar y
la familia, en el cual nos movemos día a día durante toda nuestra existencia y
con el que tomamos fuerzas para realizar todos nuestros otros emprendimientos, no
es así. Nos contentamos con una formación pobre recibida a trozos de otras
personas que en la mayor parte de los casos tampoco lograron esa buena forma de
vida que añoramos. Y entonces llegan los disgustos: la casa va de mal en peor,
los hijos se rebelan y cada día son peores, el matrimonio se desgasta y quiebra,
la vida se vuelve monótona y triste.
Para aquellas familias que se encuentran hoy desgastadas o incluso parcialmente
destruidas, y para aquellas que se están recién formando, o las que tienen la
gracia de haber mantenido el amor y el respeto en su seno, para todas ellas hay
guía, ayudas y por sobre todo, el deseo de brindarles un medio que responda a la
necesidad de cada persona de tener esa familia armónica que siempre deseó, y que
con dedicación puede sin duda alcanzar.
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