|
Cómo abandonar una fiesta con gracia
Cuando
uno ingresa en la vida social, es importante llevar con elegancia cada momento
del encuentro. Llegar a una fiesta es la parte sencilla. Le indicaremos qué
hacer cuando usted esté listo/a para retirarse. El consejo primordial es
ejercitar el tacto y siempre agradecer al anfitrión antes de partir.
1. Espere hasta que el anfitrión/a deje de conversar o de ocuparse de las tareas
tales como servir, leer, cantar, bailar, etc. Si va acompañado/a, avise a sus
acompañantes que se disponen a partir, para que ellos también puedan iniciar la
despedida y todos concuerden en la salida.
2. Exprese su gratitud por la invitación, y felicite al anfitrión por algún
aspecto en particular de la fiesta. Si la invitación ha sido matrimonial,
entonces despídanse juntos. Si los anfitriones son un matrimonio, entonces
despídanse de ambos, dando una palabra amable a cada uno.
3. Haga una referencia tentativa a la siguiente ocasión en que se verán. Por
ejemplo, puede decir "Deberíamos encontrarnos a tomar algo pronto". Esto quita
el énfasis a su despedida actual.
4. Despídase de todos en la sala, si es posible. Si la fiesta es demasiado
grande para permitirlo, exprese un saludo cortés a aquellos invitados con
quienes ha pasado tiempo hablando.
5. Utilice palabras cortas y amables para despedirse, permitiendo que todos
puedan volver con agrado y rapidez a la diversión de la fiesta.
6. Evite las disculpas largas y efusivas. Los demás mirarán su partida en forma
negativa si usted insiste en disculparse por ello.
7. No haga ningún comentario negativo al anfitrión sobre su fiesta o invitados,
ni pregunte sobre su propio desempeño, o por el vino que usted trajo a la
reunión.
8. Si la invitación a la fiesta incluye una hora de término, no permanezca mucho
más después de la hora indicada. Es señal de buena educación respetar el tiempo
preacordado.
Regresar a portada
»
|