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Uso apropiado del paraguas
Por: Alejandra Sánchez
Especialista en protocolo internacional
En
la temporada más fría del año, no solo llegan los cambios en el paisaje que nos
rodea sino también los climáticos, y entre ellos el que más complicaciones suele
traernos es la lluvia. Excepcionalmente este tipo de inclemencia podrá ocasionar
una que otra inundación pero en lo cotidiano lo más probable es que las calles
de nuestra ciudad se saturen con paraguas. Si no los sabemos utilizar
correctamente traerán más malestares que beneficios. Veamos algunas reglas de
cortesía a tomar en cuenta a la hora de utilizar un paraguas.
Lo primero que usted deberá recordar al seleccionar su paraguas es el tamaño que
le resultará mas práctico. ¿Será este para su uso personal o lo compartirá con
alguien? Si lo normal es que solo usted lo use asegúrese de que sea sólo lo
suficientemente grande para que lo cubra a usted. Si por el contrario piensa
usarlo para protegerse usted y a su acompañante opte por un paraguas más grande
que tape no sólo la cabeza sino también el cuerpo de ambos.
Al salir a la calle recuerdo que las reglas de tránsito vial como automotriz son
las mismas. Es decir: siempre se conduce uno por la derecha, y al momento de
aproximarse una persona de mayor edad, o una persona que se ve en mayores
dificultades, el varón o el más alto se moverá hacia su izquierda para ceder el
paso. Al desplazarnos hacia la izquierda recordemos también levantar el paraguas
para que estos no se golpeen. Esta regla es de suma importancia pues evita
accidentes que más tarde podemos lamentar.
Al momento de entrar a algún lugar, sea éste un lugar público o una residencia
particular, recuerde cerrar y sacudir su paraguas antes de ingresar. Hágalo con
suavidad para no mojar a quienes están cerca de usted. Una vez dentro del
recinto deposite el paraguas en el paragüero. Si no lo hay recuerde colocar la
funda de este y/o preguntar dónde es conveniente dejarlo de manera de no
incomodar a los demás.
Si por el contrario usted ofrece un evento en su hogar y a la hora en que se
retiran los invitados ha comenzado a llover, tiene dos alternativas: la primera
es ofrecer un paraguas a modo de préstamo, recordando quien lo recibe que debe
devolverlo, junto con un pequeño obsequio como muestra de agradecimiento. Ahora
bien, si la cantidad de invitados es mayor, tome turnos para cubrirlos con su
paraguas mientras caminan hacia su automóvil o taxi. Si debido a las
circunstancias es indispensable que sus invitados se lleven uno de sus paraguas
con ellos, entonces se da prioridad a las damas y a las personas mayores.
A la hora de bajarse de un auto la primera persona que lo haga abrirá su
paraguas y cubrirá al resto hasta que todos hayan dejado el vehículo y abierto
sus paraguas.
Recuerde, jamás se juega con el paraguas, mucho menos se arroja a otra persona.
Si está cerrado, la punta siempre apunta hacia el suelo y jamás lo abra dentro
de una habitación... no se trata de supersticiones, sino de evitar accidentes,
ya que al hacerlo podría golpear a alguien y/o romper algún objeto, lo cual
resultará bastante incomodo tanto para el invitado como para el anfitrión. Sea
cuidadoso.
Por sobre todas las cosas use su sentido común, recuerde que cuando llueve son
miles las personas que salen a las calles protegidos con un paraguas. Evite
incomodar a otros, sea cuidadoso y sobre todo cortés.
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