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Cómo derrotar a la
osteoporosis
La
osteoporosis es una afección muy antigua. Los estudios combinados de médicos y
arqueólogos han demostrado que ya en el antiguo Egipto los faraones sufrían esta
enfermedad de los huesos.
Los
profesionales conocen a la osteoporosis como una afección del esqueleto que se
caracteriza por la pérdida progresiva de masa ósea (su propio nombre lo define:
poros en los huesos). Esta descalcificación se origina principalmente en:
-
El
desgaste natural del organismo que provoca la edad.
-
El
sedentarismo y la falta de actividad física.
-
El mal
funcionamiento hormonal.
-
La
exageración en las dietas, que provocan una ingesta demasiado escasa en
calcio.
-
El abuso
de ciertas medicaciones.
Sin embargo,
no son las únicas. En menor medida también son responsables:
-
La
anorexia.
-
La
bulimia.
-
El
ejercicio físico excesivo.
-
Los
tratamientos prolongados con corticoides.
-
El
hipertiroidismo.
-
La cirugía
intestinal.
-
Los
antecedentes familiares.
-
El
alcoholismo y el tabaquismo.
El que pega
primero, pega dos veces
Lamentablemente, la principal manifestación clínica de la osteoporosis es la
rotura de huesos y sus posteriores complicaciones. Esto significa que buena
parte de quienes la sufren sólo concurren a la consulta médica cuando éstas
comienzan a ocurrir con frecuencia. Además, no todo el esqueleto la sufre de la
misma manera. Las partes óseas mas afectadas son:
-
Los huesos
largos como el fémur (a la altura de la cadera), el cúbito y el radio, que
sufren tensiones.
-
Los huesos
cortos, que soportan grandes presiones, como las vértebras.
¿Y no es
posible detectarla antes de que estas fracturas lleguen? Se puede. En principio
existen los medios tradicionales capaces de revelar la densidad del hueso. Son
las radiografías comunes, por ejemplo, las de una vértebra de la columna. Pero
ocurre que este tipo de pruebas sólo manifiestan el proceso una vez que éste ya
está considerablemente avanzado. Es decir, cuando los huesos ya han perdido
entre el 20 y 30 por ciento de su masa original. Para obtener una diagnóstico
más precoz es necesario recurrir a métodos mas específicos como la
densimetría ósea. Este estudio requiere de aparatos especiales que no todos
los centros médicos poseen. Entonces surge la pregunta, ¿quiénes están más
expuestos a sufrirla y por lo tanto deberían tener prioridad para realizarse el
análisis?
La respuesta
es sencilla. Como se conocen las causas de la enfermedad, también se sabe que
los más proclives a tenerla son:
-
Las
mujeres en la posmenopausia.
-
Las
personas mayores de 55 años, de ambos sexos.
-
Las
mujeres delgadas y menudas en extremo.
-
Los que
fuman y beben mucho café.
-
Los que
sufren prolongados períodos de inmovilización en una cama.
-
Los que
consumen una dieta con bajo contenido de calcio.
El por qué
de la osteoporosis
Desde que
nacemos hasta que morimos, los huesos son asiento de un proceso continuo de
remodelamiento. En su interior hay dos tipos de células: los osteoclastos,
cuya función es disolver y reabsorber la estructura, y los osteoblastos,
cuya tarea es rehacerla. Durante los primeros 50 o 60 años de vida, entre los
dos se mantiene un delicado equilibrio, aunque el máximo de la masa estructural
del esqueleto se alcanza alrededor de los 30 años. Después, el balance comienza
a ser negativo y el hueso empieza a perder lentamente su materia prima.
Durante este
proceso, todo el hueso es afectado. Tanto en su parte externa, la corteza - que
se vuelve mas delgada - como en el interior, que es una masa esponjosa donde con
los años se va agrandando la trama y aumentando la porosidad.
A partir de
los 50 años, y por razones principalmente hormonales, las mujeres comienzan a
perder masa ósea y el total de esta pérdida puede alcanzar entre el 25 y el 50
por ciento de su valor original. Al mismo tiempo, se va modificando la
micro-arquitectura interna del hueso. Los varones, por su parte, padecen la
mitad de la disminución que se nota en las mujeres. Esta desventaja femenina se
relaciona directamente con la disminución de las hormonas ováricas llamadas
estrógenos, cuyo nivel cae significativamente durante la menopausia. Estas
sustancias tienen entre otras funciones la de fijar el calcio en el hueso. De
todos modos también en los hombres, con la edad, decae el nivel de testosterona
en su flujo sanguíneo. Esta hormona producida en los testículos, entre otras
cosas, mantiene correctamente el volumen de las masas muscular y ósea.
Los médicos
dividen la osteoporosis en dos clases: primaria y secundaria. La
primera es la más común y está ligada a la edad y los problemas hormonales. La
segunda en cambio, es mucho más rara y se puede originar en algunas enfermedades
como la diabetes o en los tratamientos prolongados con medicamentos derivados de
la cortisona.
La
osteoporosis en cifras
La mitad de
las fracturas que sufren las mujeres mayores de 45 años y el 20 por ciento de
las de los hombres de la misma edad son consecuencia de la osteoporosis.
Alrededor de 25 millones de norteamericanos la padecen en uno u otro grado. En
el país del norte se registran cada año 1.300.000 roturas de cadera, columna o
muñeca por esta única causa. Entre el 12 y el 20 por ciento de los que sufren
roturas crónicas a causa de la osteoporosis, terminan allí con una invalidez
permanente o muerte.
Sin embargo,
lo más triste de estos números es que se deben principalmente al desconocimiento
de los afectados acerca de la naturaleza de su enfermedad. En realidad,
efectivos tratamientos a base de drogas que aportan estrógenos, flúor,
bifosfonatos, calcitonina y especialmente una dieta rica en calcio, vuelven
injustificable la dejadez de los pacientes, que desemboca en un elevado
porcentaje de casos. Sobre todo porque en este tema no sólo se puede controlar,
sino - mas importante aún - se puede prevenir.
El camino
mas corto: la prevención
Según los
médicos, hay una amplia batería de medidas que ayudan a prevenir y evitar la
osteoporosis. Los estudios más recientes demuestran que no hay una sola
infalible y única, ya que algunas trabajan sobre ciertos puntos en los que no
son efectivas otras. Así por ejemplo se ha determinado que las dosis extras de
calcio se concentran en el fémur, endureciéndolo. Pero para el mejor estado de
las vértebras, lo más eficaz es el ejercicio físico moderado. Muchas veces se
nota que donde trabaja el calcio no hace efecto el ejercicio y viceversa. En
otras palabras, lo mejor resulta combinar la mayor cantidad posible de ellas.
El cóctel
ideal para mantener alejada a la osteoporosis implica:
-
Una dieta
rica en calcio.
-
Ejercicios
físicos moderados continuos.
-
Mantener
adecuados niveles de hormonas.
-
Una
nutrición sana y balanceada.
El camino
sin salida del calcio
De acuerdo a
los estudios realizados por los nutricionistas, entre los alimentos que
contienen un mayor porcentaje de calcio por unidad de volumen están los
siguientes:
-
Un yogur
descremado: 425 miligramos de calcio.
-
Sardinas
(siete unidades): 321 miligramos de calcio.
-
Leche
descremada (una taza): 302 miligramos de calcio.
-
Queso
mozzarella (30 gramos): 183 miligramos de calcio.
-
Salmón
rosado (100 gramos): 181 miligramos de calcio.
-
Higos
secos (5 unidades): 135 miligramos de calcio.
-
Almendras
(30 gramos): 80 miligramos de calcio.
-
Avellanas
(16 unidades): 55 miligramos de calcio.
-
Pasas y
ciruelas secas (5 unidades): 21 miligramos de calcio.
También se han
estudiado algunos alimentos que son negativos o neutros:
Y finalmente
tienen algún contenido de calcio, aunque en poca cantidad, según su volumen:
-
Verduras
de hoja verde.
-
La
zanahoria.
Para los casos
en que por una u otra razón no es posible consumir las dosis necesarias mediante
la alimentación, los médicos pueden recetar comprimidos de calcio. Sin embargo,
es necesario no excederse de los 2.500 miligramos diarios, porque un nivel
superior puede contribuir a la formación de cálculos en los riñones.
Un tema
importante para los vegetarianos: a pesar de que la carne prácticamente no
aporta calcio, si es una rica fuente de otros tres minerales: magnesio, zinc y
cobre. Los tres son esenciales para crear proteínas, claves para la buena salud
de los huesos. Recuerde: en una dieta contra la osteoporosis también es
necesario consumir carne.
Y, finalmente,
la otra pieza clave de la alimentación para mantener huesos fuertes es tener una
adecuada cantidad de vitamina D. Esta se obtiene de varios alimentos y también
se crea naturalmente en la piel, a partir de la acción de los rayos
ultravioletas. Por lo tanto, exponerse moderadamente al sol es una actividad
saludable. Las recomendaciones de la FDA indican que entre 200 y 400 UI
(unidades internacionales) diarias de esta vitamina es una dosis adecuada. Como
siempre, el excederse es contraindicado y en ocasiones hasta puede resultar
pernicioso.
El mejor
ejercicio
A través del
ejercicio físico correcto es posible no solo detener la osteoporosis, sino
también incrementar la masa ósea. Las tres actividades más recomendadas son:
El tercero
significa por ejemplo caminatas de 30 minutos tres veces por semana. Y todavía
mejor si se realizan con una pequeña mochila cargada. Un ejercicio de impacto
es, por ejemplo, hacer flexiones y saltos de rana. En ese caso el cuerpo soporta
su propio peso, más la fuerza causada por el movimiento: Por esta misma razón es
mejor una caminata corta a paso "vivo", que un paseo largo y reposado. También
es recomendable el complemento con aparatos, ya que a los músculos fuertes les
corresponden huesos fuertes.
El tipo de
ejercicios más útiles para estos efectos es:
De todos
modos, los especialistas indican que siquiera una camina tranquila, es mejor que
nada.
Cuando ya
está el mal
Aquellos que
ya tienen cierto grado de osteoporosis y están en tren de detenerla o reducirla,
también pueden seguir algunos cuidados básicos para disminuir el riesgo de las
fracturas. Según los registros, la mayor parte de los accidentes se producen en
el hogar. Por lo tanto, tome nota:
-
Cuidado
con las escaleras. Es recomendable que estén bien iluminadas y no demasiado
enceradas. Además, que tengan barandas firmes.
-
Preste
atención en el baño, especialmente si éste tiene una bañera de la que es
difícil entrar o salir.
-
Tome
precauciones en los cordones y veredas, y durante el ascenso y el descenso a
los metros, micros y otros medios de transporte.
Sobre todo
preste atención y consulte al medico si aparecen ciertos síntomas que a veces
acompañan a la osteoporosis, como por ejemplo:
-
Excesivo
sangrado de las encías y pérdida de dientes.
-
Pérdida de
altura.
-
Encorvamiento de la espalda.
-
Artritis.
-
Menopausia
precoz (natural o quirúrgica), sin tratamiento hormonal complementario.
Como en
cualquier otra enfermedad, a la osteoporosis siempre es mejor atacarla
precozmente para poder detenerla a tiempo o incluso revertirla. Sin embargo,
siguiendo los consejos apropiados, es posible lograr la mejor solución:
prevenirla, antes de que se convierta en una enfermedad.
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