Dignare me, pugnare pro te, Virgo Sacrata! Da mihi virtutem contra hostes tuos!

     Revista cultural de distribución gratuita |

   Breves

» Quienes somos

» Comentarios

» C.E.F.

Contenidos gratuitos

Sin fines de lucro, pensamos

en servir integralmente al lector

Más de 20 secciones

La publicación más completa, aumentada periódicamente

Pensado para usted

Voz de los sin voz, presentamos la tradición a la modernidad

Resolviendo conflictos en el trabajo

Las fricciones en general pueden ser estresantes y contraproducentes para todos los involucrados. Pero además, pasamos muchas horas compartiendo tiempo y espacio con nuestros compañeros de trabajo, y es fundamental aprender a acercarse a las personas con las que tenemos dificultades y a resolver la situación que complica nuestro desenvolvimiento laboral y personal.

Lo primero, entonces, es decidir en qué momento confrontaremos a la persona con la que estamos en problemas. Suele ser mejor sacar a la luz los conflictos en lugar de permitir que aumente el resentimiento.

Para esto, hay que hablar con el otro calmadamente, racional y atentamente. Enfóquese en la situación y los hechos, evitando los chismes y los ataques personales.

Escuche al otro cuidadosamente. ¿Qué intenta decir? Asegúrese de entender su posición. Si expresa su interés por lo que le dicen, puede comprender mejor cuál es el problema ajeno, y conseguir que el otro se abra y no tenga un ánimo tan combativo. Decir "Entiendo que sientas eso. Esto es lo que a mí me pasa..." permite que se conozcan ambas posturas de forma más amistosa, o siquiera menos bélica.

Luego comunique claramente lo que desea, ofreciendo sugerencias positivas y recomendaciones. Intente ser flexible. Esto flexibilizará también a la otra persona. Los demás no son cooperativos cuando nos volvemos rígidos.

Hay personalidades conflictivas, pero usted puede intentar comprender qué motiva su comportamiento. Esto le permitirá desenvolverse en el trabajo de una forma más adecuada para evitar roces. Una vez que entendemos por qué los demás actúan como lo hacen, somos más efectivos en nuestras siguientes interacciones con ellos. Si la persona conflictiva sigue siendo muy difícil de tratar, intente interactuar solamente en el nivel profesional y cuando sea absolutamente necesario.

Intente no permitir que estos conflictos se conviertan en el centro de su vida. Es importante mostrarse justos y razonables, y continuar haciendo el trabajo con eficiencia. No vamos a trabajar para tener amigos, aunque hay que incentivar las buenas relaciones. Proteja el profesionalismo.

Finalmente, recuerde no amonestar o resolver conflictos en frente de otros empleados. Las dificultades se resuelven aparte, lejos de partidarios o público ávido de disfrutar una pelea.

Regresar a portada »

 

 

 

Revista Digital BuenVivir.org  ·  www.buenvivir.org   ·  El buen vivir nace de elegir correctamente  ·  Contáctenos haciendo click aquí

© 2oo6 Copyright Editorial Surgite!