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Cómo delegar responsabilidades
¿Usted
cree que su oficina o negocio no funcionaría sin usted?
Eso no es bueno. Delegar no es arrojar trabajo a otros,
sino compartir poder y responsabilidad asignando tareas
significativas a otras personas, junto con la autoridad
para lograr llevarlas a cabo. No se castigue más a sí
mismo hasta el cansancio: pula desde ahora su habilidad
para delegar y haga que su equipo sea más fuerte.
Los pasos para lograrlo serán pocos, y reportarán
eficiencia, estimulación grupal y una mayor tranquilidad
para usted:
1. Mantenga un registro por una semana de cuán seguido
delega tareas. Un número bajo sugiere que usted debería
hacer un esfuerzo consciente por delegar más y podría
indicar que usted tiene dificultades en renunciar al
control, o que no confía en que su gente pueda hacer un
buen trabajo. Imagine que usted cae presa de una seria
enfermedad y no puede ir a trabajar. ¿Qué ocurriría?
¿Está su equipo entrenado para salir adelante sin usted?
Un buen jefe hace que todo encaje para el éxito.
2. Identifique las tareas por delegar. Defínalas
claramente en su propia mente antes de asignarlas a
otros. Asegúrese así de estar cubriendo bien las bases,
y de que las personas son las indicadas.
3. Reúna las habilidades de sus subordinados para las
tareas y asigne. Explique precisamente por qué hizo esa
elección al asignar tareas, incorporando siempre el
elemento de alabanza, tal como "usted es bueno en los
detalles" o "usted tiene tacto con los clientes
difíciles", etc.
4. Aclare la naturaleza de las tareas y los resultados
esperados. Pasar un tiempo explicando esto evitará
frustraciones después. Indique el tiempo límite para
terminar, y así no tendrá que preguntar constantemente
si ya está hecho. En el caso de que sea una tarea
prolongada, ponga momentos clave para recibir un reporte
sobre el avance de la misma.
5. Si usted delega tareas de importancia, enviará a su
equipo el mensaje de que confía en su gente. Cuanto más
delegue, más experimentado será su grupo, requiriendo
menos supervisión, y elevando su confianza y capacidad.
6. Cuando su equipo complete exitosamente sus
asignaciones, asegúrese de compartir el crédito con
ellos frente a sus superiores, si los hay. Nada termina
antes con la moral que fallar en el agradecimiento hacia
quienes trabajaron duramente para lograr que algo
ocurra.
7. Acepte que otros pueden tener una forma distinta a la
suya de llevar a cabo una labor, y desarrolle aprecio
por las formas alternativas de pensar. Permita que su
equipo defina su propia forma de trabajar.
8. Finalmente, mantenga una política de "puerta abierta"
y evite sorpresas desagradables monitoreando
periódicamente los progresos. Siempre recuerde que "la
delegación sin seguimiento, es abdicación".
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