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Liderazgo en el ambiente laboral
Hay
algunas formas de legitimar el liderazgo
laboral, y todas tienen que ver con cómo
manejar la posición de poder para estimular
al equipo y darle confianza. La mayor parte
de los nuevos líderes son capaces de
liderar, pero primero deben afrontar el
desafío, entender su rol y el proceso para
lograrlo.
Llevar la carga
La marca del buen líder es su habilidad de
poner el tono de la organización. Esto
significa llegar primero e irse último. Esto
quiere decir que si usted desea que su
equipo de ventas haga 50 llamadas
telefónicas por día, debe mostrarle que
usted está dispuesto a hacer 100.
Nadie puede desacreditar a un líder que
trabaja más duramente que el resto. Por eso
algunos generales se han hecho famosos;
ellos llevaban la carga a la batalla,
demostrando una voluntad de liderar y
asumiendo mayor riesgo que nadie más.
Decir tan poco como sea posible
Con mucha frecuencia el rol de mayor
dirección que usted puede tomar en una
reunión es no decir nada. La gente joven
tiende a creer que el más inteligente de la
sala es el que habla más y, por tanto, asume
el rol de líder. Más adelante descubren que
el más inteligente generalmente necesita
decir poco.
Si usted está en una posición de liderazgo,
y desea proyectar una imagen de estar
confiado y maduro, mantenga su boca cerrada
y enfóquese en la conversación. Cuando
hable, sus palabras tendrán más peso.
Escuchar primero, hablar después
En lugar de apresurarse en decisiones
rápidas, intente absorber tanta información
como sea posible. Es impresionante la
cantidad de errores que se pueden evitar si
gastamos más tiempo escuchando que hablando.
En las conversaciones cotidianas, estamos
ansiosos por compartir nuestros puntos de
vista en una variedad de temas, como una
película, una anécdota o una opinión
política. En esas circunstancias, es
innecesario escoger nuestras palabras con
cuidado y las consecuencias de estar
equivocados son menores. En el contexto de
un rol de liderazgo, a cambio, esas reglas
cambian significativamente.
Con frecuencia la solución al problema
requiere pasar un buen tiempo escuchando el
punto de vista de los otros antes de formar
el propio. Si es posible - porque es una
forma efectiva de proyectar liderazgo - dé
la última palabra en la reunión, una vez que
haya recolectado tanta información como sea
posible.
Hacer muchas preguntas
Una creencia errada muy común es que
aquellos que hacen muchas preguntas deben
tener un número pequeño de respuestas. No es
así. Los líderes más inteligentes aprenden a
hacer muchas preguntas para llegar al fondo
de los desafíos. Aprenden a cavar. Las
decisiones suelen volverse muy obvias cuando
se ha cavado lo suficiente dentro del
problema.
Lo que también descubrirá es que muchas
preguntas "obvias" quedan sin respuesta
porque parecía igualmente "obvia" la
solución. Si un proyecto está atrasado y
nadie parece saber por qué, no se quede en
"¿quién es el responsable?". Averigüe toda
la serie de eventos y si hay algún problema
mayor detrás por lo que el trabajo no está
listo.
Tomar decisiones firmes
Un líder fuerte toma decisiones con
confianza. Dudar sobre un asunto es una
forma de proyectar debilidad.
Imagine que un general del ejército diera la
orden a su comando de tomar una colina y
después, a mitad del cumplimiento, se
detuviera para decir, "bueno, tal vez no
deberíamos hacerlo". Incluso si es una mala
decisión, su tropa querrá saber que esa es
su decisión, y que si luego hay otras,
vendrán con la misma seguridad que la
anterior.
Esto no significa que no pueda cambiar de
idea, pero si lo hace, asegúrese de hacer
los cambios con la mayor distancia posible y
sólo en la mejor circunstancia. Cada vez que
usted cambia de idea hay un efecto: no sólo
hace que su gente se pregunte acerca de su
decisión actual, sino que también provoca
que se pregunten acerca de todas las
decisiones que ha tomado hasta ahora.
Finalmente...
No se preocupe si tiene que hacer de cuenta
que sabe cómo actuar como líder al comienzo.
La mayor parte de las compañías no ofrecen
cursos de orientación de liderazgo, y la
situación en que se aterriza suele ser una
prueba de fuego.
Además, el liderazgo no tiene que ver con lo
que ha leído en un libro o aprendido en
clases; es una capacidad inherente que viene
al saber cómo comunicarse bien y proyectar
la confianza en sus propias habilidades.
Esto toma práctica, lo que significa que
mientras usted esté practicando, es posible
que se equivoque. Por esto, aprenda de sus
errores, y hágalo mejor la siguiente vez.
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